Son los cambios que se proponen en el proyecto de reforma de la ordenanza 1414, que regula la construcción del sector hotelero en la localidad. La iniciativa se tratará mañana en sesión.
Los concejales acordaron tratar en la sesión que se desarrollará mañana el proyecto de ordenanza que modificará la normativa que regula las construcciones de complejos hoteleros en la localidad.
El objetivo es incorporar nuevas restricciones a los proyectos que se quieren edificar en zonas lacustres y por sobre la cota 900, que están consideradas como las zonas más sensibles ambientalmente para el pueblo, explicó la concejala del Pro Julieta Fernández.
“Agregamos nuevos requisitos para el visado previo de un proyecto”, indicó Fernández.
La iniciativa surgió del Consejo Consultivo de Planeamiento tras el acuerdo entre los representantes del Colegio de Arquitectos, de Ingenieros, Agrimensores y concejales y funcionarios del Ejecutivo municipal.
Los inversores que quieran hacer un complejo hotelero en esos sectores del ejido municipal deberán acreditar la planta de tratamiento y la prefactibilidad de los servicios.
Esa es una de las preocupaciones que se analizaron en el Consejo Consultivo de Planeamiento, donde plantearon que muchos proyectos avanzan sin tener garantizados los servicios de luz y agua.
La reforma de la ordenanza 1414, que regula las construcciones de los complejos hoteleros, está en sintonía con los cambios que se promueven a la ordenanza 2659 del Código de Planeamiento Ambiental Urbano.
Esos cambios que se quieren incorporar apuntan a proteger las zonas consideradas más sensibles ambientalmente.
Así, lo informaron la semana pasada los concejales Fabián Fasce, del bloque Primero Angostura, y Fernández del Pro.
El concejal del MPN Guillermo Hensel dijo que al proyecto de reforma de la 2659 se le están haciendo los últimos retoques.
La idea es que ese proyecto se pueda tratar en la sesión convocada para mañana, que será la última del período ordinario.
Fasce explicó que se propone tener dos puntos en cuenta para autorizar nuevos proyectos inmobiliarios en esos sectores: la factibilidad de los servicios y el tipo de construcción y cantidad de metros cuadrados.
La idea es que en el caso de que los proyectos estén ubicados en sectores donde el municipio no llega con los servicios, que sea el privado el que se haga cargo de garantizarlos como condición para avanzar con los proyectos urbanísticos.
El Código de Planeamiento vigente autoriza, por ejemplo, loteos privados en sectores con pendientes que son frágiles ambientalmente.
En el Consejo Consultivo tomaron nota de la situación y evaluaron que si esa puerta sigue abierta, los nuevos proyectos inmobiliarios tendrán posiblemente un alto impacto ambiental y modificarán la identidad de Villa La Angostura.
La ordenanza 2659 se sancionó a finales de 2012 como una medida de excepción para contribuir a salir de la profunda crisis económica y social que enfrentaba la población de Villa La Angostura tras la erupción del complejo volcánico Cordón Caulle, en junio de 2011. Pero tuvo continuidad hasta ahora.