Sapag: “nueva embestida de Nación ahora contra el agua de los neuquinos y rionegrinos”

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Alma Sapag advirtió otra “embestida” del gobierno nacional contra las provincias. “Un verdadero ejercicio de audacia e improvisación, en el marco de una jugada política que acentúa el centralismo y el avasallamiento del federalismo”, aseveró. 

La candidata a diputada nacional del MPN, Alma “Chani” Sapag salió al cruce de una “nueva embestida del gobierno nacional, esta vez contra el agua de los neuquinos y rionegrinos”.

Sostuvo que, con el aval de la Nación, la provincia de Buenos Aires pretende trasvasar agua de la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro hacia el río Colorado, para irrigar 1,1 millón de hectáreas de su territorio.

“Al reclamo  por el  fondo del conurbano bonaerense, que hará tambalear las financias de las provincias; a la embestida de Nación hacia las caja previsional provincial del ISSN; a la desfinanciación de la Universidad Nacional del Comahue y al avance del centralismo  por sobre las economías regionales, ahora la provincia de Buenos Aires, se propone irrigar 1,1 millón de hectáreas del territorio bonaerense con el agua de la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro”, precisó Sapag.

La actual vicepresidenta primera de la Legislatura remarcó que Neuquén “se opone firmemente” a ese proyecto que técnicos y funcionarios bonaerenses ya exponen en los medios de comunicación.

“La provincia denunció oportunamente la intención de irrigar 600 mil hectáreas bonaerenses con nuestro recurso hídrico. No lo aceptamos entonces, y menos aún aceptaríamos ahora afectar más agua para poner bajo riego a 1,1 millón de hectáreas en esa provincia, sin conocer siquiera cómo impactaría el trasvasamiento en el caudal de la cuenca”, enfatizó.

Recordó que la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro constituye el sistema hidrográfico más importante del país, cubriendo casi la totalidad de la provincia del Neuquén y en menor proporción a Río Negro y Buenos Aires.

“Los embalses, diques compensadores, represas y otras obras de infraestructura permiten el aprovechamiento de nuestros ríos, no sólo como generador de energía eléctrica para la provincia y el país, sino aportando al desarrollo productivo y económico a lo largo de sus recorridos, además de otorgarle seguridad a los valles de Río Negro y Neuquén”, explicó la legisladora.

Sapag sostuvo que “no se han definido los términos sociales, ambientales, de desarrollo agrario, industrial, urbanístico y energético, superficie y poblaciones sobre las que se pretende desarrollar el plan director, ni cómo esto impactará en la disponibilidad del recurso hídrico en las provincias involucradas”.

Aclaró que la superficie de la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro es de 124 mil kilómetros cuadrados, de los cuales el 70 por ciento corresponde a la provincia de Neuquén, en la cual –indicó- se concentra el 60 por ciento de la población total.

“Con el aval de Nación, los bonaerenses avanzan en proyectos sin consensuar con las demás jurisdicciones y sin evaluar el perjuicio que pueda ocasionar en nuestras economías regionales, desarrollo acuícola, hidroeléctrico, turístico, agropecuario y ambiental”, remarcó.

“Un verdadero ejercicio de audacia e improvisación, en el marco de una jugada política que acentúa el centralismo y el avasallamiento del federalismo y la autonomía provincial”, expresó Sapag.