Cacault firmó el veto de la ordenanza que limitaba venta de alcohol en pubs y boliches

La ciudad
Tipografía

Vetó dos artículos de la norma que estaban relacionados con el horario tope para la venta de alcohol en locales nocturnos y el ingreso a esos establecimientos. “No tengo amigos ni estoy sujeto a presiones del empresariado de la noche”, aseguró Cacault.

A pesar de las críticas, el intendente Roberto Cacault vetó, finalmente, dos artículos de la ordenanza que ponía límites en el horario de la venta de alcohol en pubs, resto bar y boliches.  Cacault explicó que firmó ayer el veto de los artículos que establecían el horario tope para la venta de alcohol y otro que establecía los horarios de ingreso en locales bailables y pubs. “Hay que reconsiderar los horarios”, sostuvo el intendente.

“Porque no lo veo determinante para prohibir la venta de alcohol, porque ya tenemos una ordenanza que prohíbe por ejemplo la venta de alcohol a menores”, recordó. Opinó que es difícil tratar de atacar el consumo de alcohol poniendo horarios. “¿Qué pasa si una persona adulta quiere tomarse un whisky después de las 4 de la madrugada?”, preguntó.

Dijo que tampoco estaba de acuerdo con imponer horarios de ingreso a los locales. Cacault admitió estar sorprendido por las fuertes críticas que el concejal del Pro Gustavo Zwanck formuló ayer contra el intendente.

Zwanck cuestionó a Cacault por querer vetar una ordenanza que se elaboró a partir del consenso entre varios actores. “Aún no vi el veto, pero me parece que es un error porque es una ordenanza que se votó por unanimidad”, opinó anoche Zwanck. Sostuvo que Cacault “no está respetando la voluntad popular de los siete concejales que la aprobaron por unanimidad, sino también de las juntas vecinales y de la comisión de Seguridad para favorecer a algunos amigos que venden bebidas alcohólicas”.

“No sé si son expresiones que tienen que ver con la desazón de no haber podido ser intendente o por la alegría del triunfo de Macri, pero no corresponden”, sostuvo Cacault. “No tengo amigos ni estoy sujeto a presiones del empresariado de la noche”, afirmó. Dijo que recibió opiniones de distintos sectores y hasta de jóvenes que no estaban de acuerdo con los horarios previstos en la ordenanza.

“Han pretendido (los concejales) una diferenciación entre pubs y boliches, pero creo que el control de la venta de alcohol pasa por otro lado”, señaló.

“No tenemos demasiadas actividades”

“Tampoco tenemos demasiadas actividades como centro turístico como para andar cerrando todo”, aseguró Cacault, que enviará hoy el veto al Concejo Deliberante para su ratificación o rechazo como adelantó Zwanck. Para rechazar el veto necesitan el acompañamiento de cinco de los siete concejales.

Tras la sanción de la ordenanza el lunes de la semana pasada, se hizo una reunión el viernes en el Concejo Deliberante donde propietarios de pubs y algunos clientes expresaron su descontento con la norma a algunos concejales. Los dueños de restoranes y boliches plantearon sus puntos de vista en cuanto a la aplicación de la ordenanza.

Los concejales Silvana Gordillo (MPN) y Zwanck defendieron la norma, con el apoyo de la jueza de Faltas Patricia Eloff, personal de la dirección de Comercio y el director municipal de Medio Ambiente, Daniel Meir, informaron fuentes legislativas tras esa reunión. Anoche, Zwanck dijo que los concejales oficialistas que no se opongan al veto “van a tener que explicar por qué se someten a la voluntad del intendente”.

La ordenanza les imponía a los dueños de pubs y resto bar que sólo podrían vender alcohol hasta las 4 de la madrugada, mientras que los boliches podrían hacerlo hasta las 5.30. El objetivo de la norma sancionada es tratar de reducir el consumo de alcohol.

Se iba a aplicar desde el 1 de enero de 2016 y los dueños que no respetaran los horarios podrían recibir un apercibimiento y multas por valor de 500 “N” o una multa por valor de 600 a 1500 “N” y clausura por 10 días corridos, en caso de reincidencia, pudiendo disponerse la clausura definitiva.