Salud Neuquén informa que es importante evaluar el estado del pescado antes de comprarlo y tener en cuenta datos como que los ojos deben estar húmedos y con brillo, las escamas no se debe desprender fácilmente y su piel debe ser brillante y húmeda, entre otros puntos.
Samuel García, licenciado en Nutrición del Hospital de Junín de los Andes comentó que “en esta época, las personas evitan el consumo de carnes rojas y sus derivados, basando la alimentación principalmente en atún, merluza y bacalao”.
Se trata de alimentos nutritivos, de fácil digestión y de rápida cocción, que además son fuente de proteína, vitaminas del complejo B, A, D y E, que actúan como antioxidantes, así como ácidos grasos omega – 3, que tiene la capacidad de ayudar a disminuir los niveles de colesterol sanguíneo y ayuda a disminuir los procesos inflamatorios en el cuerpo.
“Es importante aclarar, que los pescados y mariscos los pueden consumir personas con sobrepeso, diabetes e hipertensión, por lo que se podría decir que la alimentación de Semana Santa trae sus beneficios”, dijo García.
El atún y las sardinas, “si son enlatados, se deben consumir al agua para evitar el exceso de calorías y no debemos abusar de estos alimentos porque tienen mucha sal. Además se debe revisar el estado de las latas, que debe estar libre de golpes y abolladuras; y la fecha de vencimiento, que debe ser de fácil lectura”, explicó el nutricionista.
Al comprar pescado
Si el pescado se compra fresco, es importante evaluar el estado del pescado antes de comprarlo:
- Ojos deben estar húmedos y con brillo
- Escamas no se debe desprender fácilmente
- Piel brillante y húmeda
- La carne debe ser firme y resistente a la presión de los dedos
- El vientre no debe estar abultado
La recomendación es compartir
Semana Santa es una oportunidad más para que muchas familias se reúnan, compartan e inclusive realicen paseos.
“Muchas personas asocian la alimentación de Semana Santa con excesos, principalmente de harinas y azúcares”, comentó García al reconocer que es una época marcada de alimentos típicos, como lo es el huevo de pascuas.
Al respecto, indicó “se deben consumir con moderación, en lugar de comprar muchos huevitos para los chicos, es preferible comprar uno grande para todos y enseñar a compartir”.