Así lo acordaron en el Consejo Consultivo de Planeamiento. Por eso, promoverán un proyecto de ordenanza para poner nuevos requisitos en esas áreas sensibles ambientalmente. La idea es aprobar los cambios antes del 20 de este mes.
Los integrantes del Consejo Consultivo de Planeamiento acordaron ayer proponer algunos cambios en el Código de Planeamiento Ambiental Urbano para proteger las zonas consideradas más sensibles ambientalmente.
Los concejales Fabián Fasce, del bloque Primero Angostura, y Julieta Fernández, del Pro, informaron que se presentará un proyecto de ordenanza para implementar nuevos requisitos para construir en las áreas lacustres y en los faldeos.
Fasce informó que los representantes de los Colegios de Arquitectos, de Ingenieros y de Agrimensores coincidieron con los representantes de Planeamiento del municipio y los concejales es promover esos cambios en esas áreas consideradas más vulnerables.
“La idea es poner nuevos requisitos e índices más restrictivos”, resumió esta mañana el concejal Fasce en declaraciones a LA ANGOSTURA DIGITAL.
Explicó que se propone tener dos puntos en cuenta para autorizar nuevos proyectos inmobiliarios en esos sectores: la factibilidad de los servicios y el tipo de construcción y cantidad de metros cuadrados.
La idea es que en el caso de que los proyectos estén ubicados en sectores donde el municipio no llega con los servicios, que sea el privado el que se haga cargo de garantizarlos como condición para avanzar con los proyectos urbanísticos.
Fuentes que conocen el tema advirtieron esta semana que el Código de Planeamiento vigente autoriza, por ejemplo, loteos privados en sectores con pendientes que son frágiles ambientalmente.
Indicaron que se presentaron proyectos de loteos en esos lugares, que además están alejados del centro y demandarán después servicios al municipio, lo que provocará otro problema.
En el Consejo Consultivo tomaron nota de la situación porque interpretaron que si continuará abierta esa puerta, los nuevos proyectos inmobiliarios tendrán posiblemente un alto impacto ambiental y modificarán la identidad de Villa La Angostura.
Fasce dijo que el proyecto de ordenanza se discutirá en el plenario de esta semana porque el objetivo es tratarlo en la última sesión del período ordinario, que finaliza el 20 de este mes. “Lo ideal sería que la ordenanza salga aprobada antes de fin de año”, sostuvo Fasce.
Puntos de acuerdo
Y valoró que después de varios encuentros los representantes de los Colegios y del municipio coincidieron. Aunque aclaró que todavía faltan un montón de cosas por revisar de la ordenanza 2659 del Código de Planeamiento vigente.
Fernández explicó el lunes que la idea no es proponer una derogación de la ordenanza 2659 sino implementar “un freno y control a los proyectos que ingresan hasta tanto elaboremos la nueva normativa”.
“Todos coincidimos en que la ordenanza 2659 no sirve, pero no podemos derogarla y que no haya ninguna normativa”, indicó Fernández.
La presidenta del Colegio de Arquitectos de Villa La Angostura, Andrea Aldea, dijo esta semana que la prioridad “es trabajar para preservar los atributos naturales de la localidad”.
Algunas opiniones advierten que bajo el paraguas de esa normativa se presentaron proyectos urbanísticos en zonas de riesgo que afectan el entorno natural y paisajístico de la localidad. Otros tienen una mirada diferente y apuntan a la continuidad de la vigencia de la ordenanza 2659.
Admitió que hay preocupación entre los arquitectos por preservar el capital más valioso que tiene la localidad que es el entorno natural y paisajístico, que es lo que los turistas vienen a buscar.
La ordenanza 2659 se sancionó a finales de 2012 como una medida de excepción para contribuir a salir de la profunda crisis económica y social que enfrentaba la población de Villa La Angostura tras la erupción del complejo volcánico Cordón Caulle, en junio de 2011. Pero tuvo continuidad hasta ahora.