Pasan las semanas y no logran implementar la SUBE en Villa la Angostura

La ciudad
Tipografía

La empresa Amancay asegura que todavía no pudo obtener el aporte del gobierno nacional. A partir de este mes instalarán cámaras de seguridad en los colectivos.

El apoderado de la empresa concesionaria del servicio de transporte público de pasajeros, Amancay, Pedro Ponte informó este lunes que hasta el momento no pudieron conseguir el subsidio que el gobierno nacional otorga a las empresas de colectivos.

Por ese motivo, todavía no pueden implementar el sistema de cobro con la tarjeta electrónica SUBE como habían anunciado en julio pasado cuando se hicieron cargo de la prestación del servicio en Villa La Angostura.

Ponte explicó a LA ANGOSTURA DIGITAL que “primero deben estar autorizados los subsidios para que luego nos otorguen SUBE”. “Esperemos que antes de fin de año ya esté instalado”, afirmó.

El apoderado informó que este mes avanzarán con la colocación de cámaras de seguridad en los colectivos que prestan el servicio en la localidad. “Este mes dejamos los buses con cámaras instaladas”, aseguró.

Respecto al subsidio, recordó que la gestión demanda un trámite largo, pero estimó que se conseguirá “ya que anteriormente el municipio lo tuvo”. Opinó que “es como un derecho adquirido”.

Dijo que los costos de la prestación del servicio desde que asumieron la concesión hasta la fecha corren por cuenta de la empresa ante la falta de subsidio.

Explicó que para la implementación de la tarjeta SUBE “primero se tienen que otorgar los subsidios y luego se hace el pedido”. Aclaró que Nación “no entrega sistema SUBE sin antes dar el subsidio”.

Por el momento, los usuarios del servicio en Villa La Angostura usan la tarjeta de aproximación tradicional.

A finales de julio hubo una fuerte polémica porque la empresa Amancay aumentó a 70 pesos el costo de la tarjeta y hubo reclamos de los usuarios.

En ese momento, Ponte dijo que la idea era que cuando se implemente la SUBE no se cobre ningún sobreprecio a los usuarios.

La empresa Amancay comenzó a prestar el servicio a finales de junio pasado después de que la anterior concesionaria Linsa levantara campamento.

Linsa dejó de prestar el servicio porque alegó graves problemas económicos a raíz de que no pudo acceder a los subsidios de Nación.

Por eso, el municipio tuvo que salir de urgencia a llamar a licitación pública con autorización del Concejo Deliberante para garantizar la prestación del servicio.

La única oferta que se consideró válida fue la que presentó Amancay, que terminó adjudicada con la concesión por los próximos 10 años.