El intendente firmó el 1° de abril pasado el acuerdo con las autoridades del IPVU, que se comprometieron a aportar 1,5 millón de pesos para los trabajos de mensura, pero hasta que no sea aprobado por el Concejo Deliberante no se recibirán los fondos.
En el gobierno municipal hay preocupación porque los días pasan y aún el Concejo Deliberante no aprobó el proyecto de ordenanza que convalida el convenio que el intendente Guillermo Caruso firmó con autoridades del IPVU para recibir los fondos necesarios para las mensuras del loteo social destinado a 431 familias.
Se trata de un aporte de 1,5 millón de pesos para hacer las mensuras del loteo social. Son recursos que el municipio no tiene como para pagar esos trabajos. Caruso firmó el convenio el 1° de abril pasado y a los pocos días lo envió al Concejo Deliberante con la expectativa de que los concejales lo traten en un corto plazo. Pero el MPN ya no tiene mayoría propia y depende de los concejales de la oposición que ahora marcan el ritmo a diferencia de lo que ocurrió en la gestión pasada del exintendente Roberto Cacault.
Los concejales de la oposición pidieron información para despejar las dudas que surgieron en torno a las escrituras del canje de tierras, que Cacault firmó en octubre pasado con el representante del grupo empresario Slots Machines, Juan Altieri. Pero esa información aún no llega a los despachos de los concejales de la oposición que quieren acceder a las escrituras que tiene la escribanía Sala de Buenos Aires.
La semana pasada se había acordado una reunión entre los apoderados que designaron los concejales Fabián Fasce, de la Coalición Cívica-Ari, María Elena Brinkmann, del Partido Solidario, y Mirna Gómez, del PJ con el escribano en Buenos Aires, pero los dos intentos fracasaron.
El martes, el escribano Sala no pudo recibir a los apoderados designados por los tres concejales de la oposición. Les pidió que regresen el jueves y tampoco se pudo concretar la reunión. Los concejales de la oposición aseguraron días atrás que quieren tener acceso a las escrituras antes de votar el proyecto que avala el convenio que Caruso firmó con el IPVU.
Mientras, el secretario de Ejecución y Fiscalización de Viviendas Sociales de la Municipalidad, Alberto Hermosilla, informó que estiman que a mediados de este mes comenzarán con el apeo de los árboles marcados en el macrolote 5, donde el gobierno municipal proyectó incluir a unas 150 familias.
Un grupo de beneficiarios sostiene que las tierras del macrolote 5 no son aptas para la urbanización y afirman que no entran 150 familias por las condiciones de los terrenos. Por eso, se había pedido un informe a técnicos del IPVU para que establecieran cuántos lotes pueden entrar en el macrolote 5, pero el informe todavía no llega. Hermosilla recordó que la semana pasada se iniciaron los trabajos en el macrolote 1 y que están avanzados en un 70 por ciento en los macrolotes 2, 3 y 4.