En exclusiva para La Angostura Digital, Juan Aubert realiza un interesante análisis sobre la fusión del Turismo, la Salud y la Naturaleza, como conceptos que no se pueden tomar de manera disociada para la nueva normalidad que surgirá de estos duros momentos que estamos atravesando.
Inmersos en la realidad actual, en los miedos y en tanta congoja que esta pandemia ha producido en los hogares del mundo, nuestro país y aquí en este amado terruño, es probable que el bosque nos esté tapando lo que se avecina.
Muchos centros de turismo ya están trabajando junto a su comunidad, participando de Green Destinatarios, identificando sus debilidades y enfocando para reconocer sus potencialidades para ofrecerse destinos sostenibles. Un ejemplo de esto se está produciendo en el Chaitén.
Por ello, sostengo que el Turismo, la Naturaleza y la Salud, se han unido para marcar un nuevo camino, un nuevo rumbo, una nueva mirada en el enfoque mismo de la vida. Es realmente sorprendente y a la vez gratificante para todos los que amamos la naturaleza, como se están desarrollando nuevos emprendimientos privados en todo el país, orientados a la naturaleza y cómo los gobiernos están colaborando, no sólo con asistencia financiera, sino con herramientas legales que se adapten a los emprendedores turísticos.
El turismo de naturaleza argentino tiene su base en los desarrollos territoriales, innumerables atractivos naturales de talla mundial, una geografía muy particular, territorios prístinos, buena infraestructura y servicios, personal altamente capacitado, con conciencia en la naturaleza y la hospitalidad en el servicio. Para Argentina, estos aspectos cualitativos son más que relevantes para seguir avanzando y posicionarnos, estoy seguro que Villa La Angostura, su gobierno, sus instituciones y su pueblo sabrán interpretar este nuevo cambio de paradigma en el turismo.
Este 2021 será un año donde se potenciarán los destinos turísticos en naturaleza, por lo que hay que identificar esos nichos y posicionar buenas prácticas, un camino de aprendizaje para actuar responsablemente y, en consecuencia.

Como en toda crisis, siempre aparecen oportunidades y en este caso específico también se producirá una importante modificación en las preferencias de los turistas, que cada vez aumentan su valoración por la naturaleza y desean disfrutarla con experiencias únicas.
Los programas de turismo en naturaleza, las experiencias en privado y los programas a medida ya están liderando el tan esperado turismo interno, en este resurgir de los viajes turísticos. Me animo a pronosticar que la temporada de verano 2021/22 será formidable (despejadas las actuales circunstancias).
Las consultas y reservas ya están marcando tendencia, en donde se avizoran también los viajes corporativos para todo el 2022. Seguro que las autoridades locales e instituciones relacionadas ya están trabajando en este sentido.
“Si quieres que pase otra cosa, tienes que hacer una pausa”, es una frese muy interesante que rescaté de una lectura reciente. Hacer una pausa significa desligarse de la agenda y administrar el tiempo desde otro lugar. Es decir, pausar para encontrar un ritmo y potenciar tu creatividad y salud mental.
Los silencios en la naturaleza nos hacen sentir que formamos parte del mundo, profundizar en la vida, sentir más. Lo único que necesitamos es el coraje necesario para tomar la determinación de vivir con la naturaleza. Si damos vida a nuestro tiempo podremos darnos vida, vivir y no existir.
Salud y Naturaleza, una ligazón que ya no se puede ocultar
Los seres humanos tenemos una conexión neurobiológica con la naturaleza. Estar cerca de ella nos ayuda a mantener la salud física, mental y espiritual.
La naturaleza es sorprendente y tiene muchos beneficios para ofrecernos. Mantenernos conectados con ella nos ayuda a recargar las pilas y a abrir los brazos para caminar en ella y despertar nuestros sentidos.
Un paseo tradicional, no proporciona los mismos resultados, sobre todos en zonas altamente urbanizadas. Lo mismo que descansar en casa, no te proporciona los mismos resultados que salir a caminar, disfrutar de una siesta en el pasto, de una meditación, ir a la playa, tomar un poco de sol, sentir el viento en tu cara, caminar descalzo, acariciar el agua, cuanto más natural sea el entorno y tu aislamiento, mayores son sus resultados.

Estar asilados del ruido, del consumismo por un tiempo prolongado tiene sus efectos saludables y sorprendentes y éstos son sus resultados:
Estimula tu creatividad. La cantidad de energía que nos ofrece la naturaleza estimula nuestras neuronas y esto favorece nuestro desarrollo cognitivo y aprendizaje. Movernos libremente y observar despierta tu curiosidad e interés por conocer y saber un poco más de ella.
Reduce el estrés. Realizar una actividad al aire libre te ayuda a desconectarte y reduce la fatiga mental. Además, te da una sensación de libertad única.
Refuerza el sistema inmunológico. Muchas investigaciones han dado como resultado que pasar tiempo en la naturaleza nos protege contra diversas enfermedades. Pasar un rato en contacto con la naturaleza nos relaja y actúa como una inyección de energía que nos ayuda a protegernos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, mentales y musculares.
Aumenta tu conocimiento e interés. Estar en contacto con la naturaleza te permitirá conocerla y apreciar su belleza. Hacerte consciente de cómo funciona el mundo y cómo debemos cuidarlo.
Aumenta tu concentración. Las actividades al aire libre nos ayudan a distraerse y relajarse. Está comprobado que en una mente relajada no hay lugar para el estrés. Gracias a ello, podemos concentrarnos mejor en nuestras tareas cotidianas.
Nos ayuda a escucharnos a nosotros mismos. Los colores y sonidos de la naturaleza estimulan la abstracción y facilitan la meditación. Por eso, nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos y reflexionar.
Aumenta la autoestima y el autocontrol. Realizar una actividad física de al menos cinco minutos en un entorno natural, incluidos parques urbanos, mejora el ánimo y la autoestima. Asimismo, el contacto directo con la naturaleza contribuye a aumentar el rendimiento y a potenciar el control de la disciplina y los impulsos propios.
Los beneficios para la salud humana son amplios. Por lo tanto, nuestras relaciones con el ambiente tienen que ser respetuosas para mantener las funciones vitales que éste nos da a todos los seres vivos del planeta.
Debemos devolverle a la Naturaleza todo lo que nos da. Tomemos conciencia de lo importante que es que la cuidemos para así permitirnos dejar salir a ese yo primitivo y disfrutar de los beneficios de la misma. Para la salud, la naturaleza y el turismo. Comencemos a ser seres respetuosos de otros seres.
Juan Aubert
www.anfitriones.com,ar