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El "deme dos", a full: argentinos queman sus tarjetas en el exterior y el gasto ya es récord histórico

Las colas en el paso Samoré llegaron a tener hasta 5 kilómetros durante el verano y los fines de semana largos
Economía
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Los saldos por compras fuera del país están en aumento. Chile se vuelve a posicionar como el destino más elegido, según las agencias líderes. La salida de dólares por viajes al exterior ya equivale al 50 % de lo que ingresa por exportaciones del agro.

En el último año y medio, Chile se transformó en la gran meca para el “turismo shopping” y en el gran epicentro de este revival del “déme dos”. 

Las escenas del último verano, con filas de varios kilómetros de autos esperando por cruzar el paso Cristo Redentor o el paso Cardenal Samoré, o las colas de argentinos en las agencias de cambio para hacerse de moneda local, marcaron el auge que está viviendo el país limítrofe como destino. 

“En tiempos de estabilidad del dólar, hacer turismo no es un problema, porque la industria del turismo incorporó planes de financiación y distintos medios de pago, que facilitan la planificación de un viaje”, indica Guido Glikin, gerente general de Despegar Argentina. 

Uno de los principales atractivos que encuentran los argentinos que eligen ese destino es la diferencia de precios de los bienes de consumo, especialmente en electrónica e indumentaria

Si se traza un comparativo entre los valores de venta que se exhiben estos dos rubros estrella en los principales retailers locales -como Frávega o Falabella-, y los que se encuentran en el país vecino –también Falabella y Tiendas París-, se observan diferencias que van del 30% a más del 200%. 

En el caso de parlantes bluetooth para smartphones marca Ddesign, por ejemplo, en la Argentina se consiguen a casi u$s25. ¿Cuánto cuestan en Chile? Apenas a u$s7,5. Es decir que el precio nacional es 230% más elevado.

En consolas también hay un amplio gap: una Xbox One con juego incluido que ahí vale u$s557, en un local de Santiago se ofrece por u$s271. La diferencia en este caso es del 100%. 

Brechas similares se manejan en el caso del iPhone y su último modelo, el 7 de 32 GB: mientras que en un local porteño cotiza a u$s1.750, en un comercio de la capital chilena desciende hasta los u$s941, marcando una diferencia de casi 90% (ver cuadro).

En el caso de ropa y calzado, también hay grandes brechas.


Si se toman como ejemplo los precios de Falabella en ambos países, se observa que los jeans básicos de mujer vendidos en la Argentina cuestan hasta 250% más. 

En el caso de las camperas, las diferencias se acercan al 80%, mientras que en zapatillas de primera marca las diferencias pueden superar el 60%, tal como se observa en el siguiente cuadro:

Como consecuencia de los precios bajos como gran "anzuelo", hay otros tres datos oficiales que sirven para corroborar el boom de viajes hacia la nación vecina: 

-Según la Cámara Nacional de Comercio de Chile, en 2016 se duplicó el gasto con tarjetas de argentinos en ese país.

-En tanto que, de acuerdo con la Subsecretaría de Turismo de esa nación, la cantidad de turistas con DNI albiceleste se incrementó más de un 40% el último verano. 

-Además, según este último organismo, mientras que en 2015 los turistas argentinos representaban el 55% del total de visitantes de países latinoamericanos, en la actualidad la proporción se elevó al 80%. 

En este contexto, el titular de la Comisión de Industria y referente del Frente Renovador, José Ignacio de Mendiguren, asegura que este fenómeno no sea observa sólo en Chile, sino que también se da en Paraguay y Miami

Y agrega, con una dosis de ironía: "Esto más que un ´deme dos´es un ´deme tres´". 

Viajar, al calor del atraso cambiario
Uno de los debates más álgidos que se están dando en la arena económica es en qué medida la inflación ya se comió parte del "colchón" que se logró tras la devaluación propiciada a fines de 2015. 

Según un relevamiento del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE), el tipo de cambio real –es decir, descontando la evolución de los precios-, ya se acerca a los niveles previos al levantamiento del cepo cambiario. 

"Esto significa que la inflación acumulada se devoró la devaluación", apuntan.

Este diagnóstico es compartido por la consultora Ecolatina, desde donde alertan que si bien parte del consumo interno está reactivándose, “el dólar barato está generando que el incremento del gasto de las familias se destine a bienes y servicios dolarizados”.

De modo que "el efecto positivo del consumo sobre el aparato productivo es acotado”, recalcan. 

En este contexto, expertos advierten que está todo dado como para que el rojo de la cuenta turismo vuelva a batir una marca histórica al cierre de 2017.  

Así las cosas, desde Ecolatina señalan que "pese a los esfuerzos hechos por corregir las distorsiones del frente cambiario, no hubo una mejora significativa del déficit del turismo internacional", especialmente este año.(iProfesional)