La profesora Susana Campos escribe ante la polémica por el canje de tierras y el loteo social. Expresa “los vecinos han mantenido una actitud que es digna de resaltar, es un orgullo cívico. Pero todo tiene un límite”
Sr. Director:
Como dice el dicho popular: “estamos como cuando llegamos de España…” Sabiduría popular que vale para pensar la situación que viven, los adjudicatarios del loteo social que debiera realizarse en el ex-parque industrial y matadero municipal.
Hace cuatro años atrás, cuando estaba finalizando el mandato de la UVAC, en la gestión del Dr. Alonso, se encontraban en igual situación. En 2011, un grupo de más o menos 40 familias esperanzadas e ilusionadas por lotes que se le entregarían detrás del Hospital resultó una frustración, consecuencia del papeleo, la burocracia y la falta de decisión política. Finalizó la Gestión y después de cuatro años, muchos más vecinos que los anteriores (430 ahora), se encuentran en una situación peor que la anterior. Peor porque los funcionarios del MPN, Intendentes y concejales propios, mas el acompañamiento del concejal del PRO, - partido que se jacta de ser la representación de la República y la anticorrupción- hacen declaraciones por los medios afirmando que “no se dará marcha atrás con el canje porque tienen mayoría en el Concejo”. Nuevamente tienen a estos vecinos en un laberinto que parece no tener salida.
La tan mentada “Aldea de Montaña” proyectada sobre loteos privados, por privados y estimulada por sucesivas gestiones municipales, resulta hoy un sueño a revisar. Es posible imaginar que hayan pensado en una Aldea idílica, apacible, armónica, sin conflictos, con “Gente Decente”, excluyendo y marginando a todos aquellos que no se les parezcan. Quienes la soñaron, propietarios de lotes y emprendedores inmobiliarios -guiados por la lógica mercantilista solo perseguían beneficios económicos cortoplacista- no quisieron o no supieron prever que semejante proyecto no podía ser pensado solo para una elite social. No pudieron pensar una villa para toda la comunidad, un lugar en que se fueran integrando los antiguos pobladores y todos aquellos que vinieron en busca de trabajo, y con expectativas de un futuro mejor para sí y para sus hijos.
A pesar de la diferencia del contexto y la distancia temporal, me atrevo a comparar esta realidad con el Proyecto de Argentina pergeñado por la Generación de 1880. Con su lema “Gobernar es Poblar” proyectaron una Argentina con gente educada, laboriosa, rubia y europea, y si los migrantes vinieran del Norte europeo mejor. Pero No, ese proyecto vino preñado de un crecimiento incontrolable y llegó la chusma, el pobrerío, los ignorantes del sur europeo, que se sumaron a las poblaciones de igual condición ya existentes. Todos ellos traían y tenían sus propios sueños, expectativas e intereses, situaciones que –por supuesto- generaron conflictos, muchos de ellos sangrientos. Los gobernantes del momento no dieron marcha atrás en su proyecto.
Siguieron favoreciendo y entregando las tierras públicas a los ya poderosos terratenientes y a comerciantes importadores de productos ingleses.
¿La historia se repite? A pesar de mí arriesgada comparación, hoy también la tozudez de estos funcionarios, con la prepotencia y la impunidad que los resguarda, no quieren o no pueden -quien sabe por qué motivos-, dar marcha atrás el canje de Tierras. Canje que claramente favorece a un grupo empresarial y social. Se ceden y canjean tierras del erario público para construir una cancha de Golf, argumentando que las que reciben a cambio son mejores para el desarrollo de barrios populares.
Estos políticos, prohijados por el partido gobernante, o integrados a él por intereses individuales, han internalizado en su sentido común, que todo lo público le es propio. Violentando no solo los principios de lo político, sino contradiciendo sus propios discursos. Si no veamos lo dicho por Gutiérrez -gobernador electo- que, en el marco de los festejos del 54° aniversario de la creación del Partido expresó: el MPN es “una escuela de Valores”.
Me gustaría saber ¿Que entienden los militantes y funcionarios del MPN por valores?, ¿de qué valores hablan cuando no son capaces de escuchar, de dialogar y acordar con un conjunto de vecinos que reclaman lo que por derecho les corresponde? Es obvio que no son los mismos valores que me sostienen. Otro ejemplo es el de un Concejal, abogado él, quien muy suelto de cuerpo declara, “no tenemos pensado dar marcha atrás con el canje”. ¿A qué valor responde?
Los vecinos se juntaron, se organizaron y tiene el acompañamiento de gran parte del pueblo. Así lo demuestran las más de 1.100 firmas apoyando el Derecho a Iniciativa, contemplado en la carta orgánica. A pesar de todo el mismo concejal declara: “Eso no significa que hay que derogarla porque se juntaron las firmas”.
No hay valores pero sí podemos darle nombre a esas actitudes se trata de “Violencia Simbólica”. No es la represión, no es el golpe, es mucho peor, es violencia silenciosa, es desprecio, son palabras que denigran. Estos vecinos son considerados como un Número. Pero NO, no son 430 son mucho más, son familias que tienen necesidades y reclaman dignamente por sus derechos. Estos funcionarios que tienen el “tupè” de exigir “respeto”, “no me grites” no toleran voces airadas porque se sienten avasallados, son ellos quienes no tienen la capacidad de escuchar, de comprender y buscar soluciones para las necesidades del Otro.
Pregunto: ¿Es el mismo trato que dan a los poderosos? No. A no engañarse, a ellos les brindan pleitesías, y se someten sumisos a sus reclamos y pretensiones. Jamás osarían responder por medios informales a sus reclamos. Lo precedente se relaciona con otro acto formal y respetuoso, que el día viernes 19, realizaron los adjudicatarios. Presentaron una nota firmada por 253, adjudicatarios solicitando que revean su posición y deroguen el “canje de tierras”. No fueron capaces de responder por los canales formales que corresponde, se enteraron de lo resuelto por los medios digitales.
El ninguneo es otra forma de violencia. Así y todo, los vecinos han mantenido una actitud que es digna de resaltar, es un orgullo cívico. Pero todo tiene un límite. Estos personajes que dicen representar los intereses del pueblo, están buscando que cansados y maltratados reaccionen utilizando otros mecanismos. De esta manera les resultaría más fácil llevar adelante sus proyectos. Los acusaran de violentos, usurpadores, delincuentes. Dirán que están manejados por intereses políticos y atemorizaran con sanciones a todos aquellos que tengan algún tipo de relación de dependencia con ellos.
La situación no es tan compleja como se la quiere pintar. La pelota está en el área de quienes han sido electos como “nuestros” Representantes. Sr. Intendente y Concejales es necesario que depongan actitudes soberbias, prepotentes y den de forma urgente una pronta solución a un conflicto que nunca debiera haber ocurrido.
La solución está en sus manos. Con solo un poco de sensibilidad social y una enorme cuota de decisión política se podrá llegar a una resolución favorable para todos, contribuyendo a la tranquilidad de quienes sueñan con un terreno de 400 m2 como indican las normas y así poder concretar sueños tan largamente acariciados.
Atentamente
Prof. Susana Campos
D.N.I. 10.951.217
Villa la Angostura