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Sun, May

Sigue la incertidumbre por los barilochenses desaparecidos en alta mar

La tripulación de Maratonga Raúl Enriquez, Marcelo Liviero (empresario de Villa la Angostura que se bajó antes de la desaparición), Raúl Echevarría y Pablo Enriquez
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La única esperanza que queda en la familia de los tripulantes del velero es un posible mensaje de texto que uno de ellos habría enviado en los útlimos tres meses. El testimonio de la esposa de Raúl Echevarría: "no aflojamos pero también tenemos que ser realistas".

El último mensaje que Monique Nollen recibió de parte de su marido decía "salimos". Desde entonces, han transcurrido casi medio año sin conocer ninguna noticia de él y de los otros dos tripulantes del velero Maratonga.

La embarcación en la que viajaba Raúl Echevarría junto a su amigos Raúl y Pablo Enríquez -padre e hijo- partió desde Estados Unidos hacia Europa el 13 de julio de este año y al cabo de más de una semana de navegación se interrumpió el contacto. El único consuelo que existe actualmente es un posible mensaje de texto que habría sido emitido desde el celular de Echevarría en los últimos tres meses, pero las compañías de telefonía aún no confirmaron la novedad.

Todo lo que tienen los familiares de los tres barilochenses desaparecidos es incertidumbre: ningún barco que navegó en el norte del océano Atlántico pudo divisar al pequeño velero, y ninguna costa habitada recibió a la embarcación.

Monique Nollen, la esposa de Raúl Echevarría habló por primera vez con B2000 respecto a la desaparición del velero y sus declaraciones se perciben, al mismo tiempo, optimistas y pesimistas. "No aflojamos pero también tenemos que ser realistas: quizás les pasó algo, desapareció el barco de golpe y no han tenido ni tiempo para hacer algo. Es así, tendremos que vivir con la incertidumbre hasta que en algún momento aparezca algo" expresa la mujer con mucho pesar.

"La gente de navegación nos dice que puede ser que aparezca, pero puede ser que nunca, nunca más aparezca nada" añade, afligida. Monique Nollen vive en Buenos Aires y se encuentra en permanente contacto con los familiares del Tunante II desaparecido en la costa de Brasil hace más de un año. Esa experiencia le produce más inquietud: "lo que yo escuché es que si no están seguros de que haya sobrevivientes no lo van a buscar" dice.

Más incertidumbre aún le genera la lejanía con los países que pueden realizar una búsqueda más exhaustiva, como Estados Unidos o los países de Europa, desde donde Echevarría planeaba ascender a un avión tras la llegada del velero. "Yo tengo contacto en todas las instituciones pero uno está aquí, ellos están allá y entonces uno no puede hacer mucho más que insistir y esperar que hagan algo" reflexiona.

Nollen desconfía incluso en que Cancilería Argentina haya emitido una alerta marítima y terrestre, pese a que así se lo aseguró un comunicado oficial a la esposa y madre de los Enríquez, Nélida Mihailov. "No sabemos si el alerta se emitió: hay gente que dice que sí, gente que dice que no, pruebas no tenemos" afirma. "Lo único que podemos hacer es contactar a los barcos que están atravesando el océano Atlántico y ver si acaso en su travesía ve algo" dice.

Otra de las pistas que se diluye cada vez más, es el testimonio de los tripulantes del barco carguero de petróleo de la empresa British Petroleum, que "se encontraba en la misma posición que el Maratonga cuando perdió la señal" explica Nollen.

"Ya estamos hace casi un mes intentando contactar a la compañía BP para ver si este barco vio algo por casualidad, porque si hubieran los dos seguido su curso, se habrían chocado" presume. Monique Nollen se mantuvo en silencio ante los medios de comunicación desde que se perdió el barco. Según argumenta, lo hizo porque "la gente que pudo aportar algo todavía no nos ha dado ninguna solución, entonces no creo que la prensa pueda aportar alguna novedad que nosotros no sepamos".

"Mucha gente lee a medias, mira la tele a medias y las informaciones que han salido en las noticias en parte son verdad pero en otra parte no tienen nada que ver con la verdad, por eso yo no quise ir nunca a la prensa" agrega. La mujer creó una cuenta de Facebook para contactar personas que puedan aportar información sobre la embarcación pero todos los intentos hasta el momento fueron en vano.

"No tenemos ninguna pista, pueden estar en cualquier lugar. No tenemos la menor idea, si tuviéramos idea empezaríamos una búsqueda más precisa, pero pueden estar en el norte, en el sur o en el medio. No tenemos ninguna novedad".(B2000)