Hay coincidencias en la modalidad. Ni la Justicia ni la Policía pudieron frenar la ola. Qué opinan fiscales y comisarios.
Las amenazas de muerte contra su hijo quedaron grabadas en la memoria de Raúl. A los 61 años, Manuel sufrió un violento robo en su casa y durante varios minutos su vida y la de su hijo estuvieron en las manos de tres sujetos encapuchados y armados que irrumpieron violentamente en su casa la noche del 8 de diciembre pasado.
María quedó muy afligida tras el robo que sufrió la tarde del 1 de octubre pasado en su humilde vivienda del barrio Nuestras Malvinas. La joven soportó que dos delincuentes le pusieran las manos en una olla con agua caliente y que amenazaran con matar a su bebé para que dijera donde estaba la plata. Se fueron con 60.000 pesos. Gran parte de ese dinero lo habían ahorrado para terminar su casa y tratar de comprarse un auto usado.
La seguidilla de asaltos protagonizados por encapuchados armados en domicilios particulares o comercios se ha transformado en un dolor de cabeza para fiscales y jefes policiales de esta ciudad que aún no pueden dar con los autores de los hechos.
En la Unidad Fiscal Temática 2, a cargo de Guillermo Lista y Sergio Pichetto, sostienen que se trata de bandas delictivas que operan en la ciudad. La hipótesis es compartida por fuentes policiales. Sólo desde el 1 de octubre hasta la fecha ocurrieron 20 hechos delictivos con esa modalidad, según el registro de este portal. En ese listado no están incluidos los asaltos a estaciones de servicio, los robos en supermercados o en la calle.
Tampoco están incorporados todos los robos a comercios de esta ciudad. Los delincuentes irrumpen por la fuerza en las viviendas y sorprenden a los moradores, a los que amenazan con las armas de fuego. Por lo general están encapuchados y usan guantes para no dejar rastros. Y apenas entran a las casas obligan a las víctimas a arrojarse al suelo. Los que desobedecen son golpeados. En la fiscalía explican que la Policía hace la investigación en el terreno.
"El relevamiento del hecho lo hacen policías", indican. Aclaran que la tarea del fiscal es pedir medidas, como allanamientos o detenciones al juez de instrucción a partir de las pruebas que recolecta la Policía. Señalan que sin pruebas no se puede avanzar.
Hasta el momento no hay ninguna persona detenida involucrada en alguno de los robos en domicilios. Y pocas personas que fueron arrestadas, sospechadas de tener algún vínculo con algún hecho delictivo, recuperaron la libertad por falta de pruebas. "No tenemos un dato concreto, sólo indicios", explican en la fiscalía.
El jefe de la Policía de Río Negro, Fabián Gatti, reclamó el 8 de diciembre pasado en esta ciudad el final "de las puertas giratorias" para imputados en los juzgados de la provincia. El gobernado Alberto Weretilneck respaldó el reclamo. En Tribunales de la calle John O'Connor las críticas cayeron mal y replicaron que la prevención es función de la Policía, que depende del Ejecutivo provincial. El jefe de la Regional Tercera de la Policía, Adrián Pallalef, reconoció este sábado que este tipo de hechos delictivos "en alguna etapa del año aparecen".
Y afirmó que el historial criminal de Bariloche lo demuestra. Recordó que trabaja desde 2008 en esta ciudad y hubo períodos con hechos similares. "Lo que nos sorprende ahora es la seguidilla, pero no la modalidad", afirmó. Aseguró que se hicieron allanamientos y se detuvo personas que después quedaron libres por falta de pruebas. Sostuvo que las Brigadas de Investigaciones están trabajando para identificar a los autores, pero no se refirió al accionar de bandas.
"Toda la información recolectada va a consideración de la fiscalía cuando son autores ignorados o del juzgado cuando hay imputados", aclaró. "La fiscalía no tiene que desprenderse del tema porque una vez producido el hecho ellos están a la cabeza de la investigación", afirmó Pallalef, que evitó confrontar con el Poder Judicial. "Hay ciertas cosas que me voy a reservar de la Justicia", expresó.
Descartó inoperancia de los agentes policiales, pero explicó que la justicia reclama "pruebas contundentes para ordenar una medida como un allanamiento". Pallalef les recordó a los fiscales que "no hay nada que les impida no estar en la calle". Consideró que no se trata de establecer quién tiene más culpa.
"Hay miles de causas que se trabajaron con la Justicia que terminaron con personas detenidas y condenadas", destacó. "No es que cuando no se puede descubrir un hecho tiene la culpa uno u otro. No es así", sostuvo. "Esto no nos tiene que separar. No nos olvidemos de todo lo bueno que hemos hecho trabajando juntos con la Justicia", puntualizó Pallalef. Y destacó que esta semana se incorporaron refuerzos policiales para la prevención.(DeBariloche.info)