La Justicia ordenó realizar un allanamiento a la vivienda de la familia del nene de 5 años, que murió en la madrugada del sábado luego de haber ingerido dióxido de cloro durante toda la jornada del viernes.
En la casa, ubicada en zona rural de Plottier, habrían secuestrado elementos relacionados a la causa que está catalogada como "muerte de etiología dudosa".
En tanto, al filo de la medianoche, continuaba la autopsia ordenada por la fiscal Sandra Ruixo, quien quedó a cargo de la investigación de la muerte del pequeño que causó conmoción en todo el país. El estudio forense determinará las causas que habrían desatado el deceso. Una de las teorías sería el consumo del dióxido de cloro, sustancia prohibida como cura del coronavirus.
En base a los resultados de la autopsia, la toma de testimonios y lo secuestrado en el domicilio, la fiscal del caso analizará si son necesarios otros estudios complementarios. En base a todo ello, se definirá si corresponde alguna responsabilidad penal a los padres del nene de 5 años.
El dióxido de cloro es un gas de color amarillo o amarillo-rojizo utilizado como blanqueador en la fabricación de papel, en plantas públicas de tratamiento de agua y en el proceso de descontaminación de construcciones (Agency for Toxic Substances and Disease Registry [ATSDR], 2004).
Toxicidad: el dióxido de cloro y el clorito sódico reaccionan rápidamente en los tejidos humanos y, si se ingieren pueden causar irritación de la boca, el esófago y el estómago, con un cuadro digestivo irritativo severo, con la presencia de náuseas, vómitos y diarreas, además de graves trastornos hematológicos (metahemoglobinemias, hemólisis, etc.), cardiovasculares y renales. La disminución de la presión arterial puede dar lugar a síntomas graves como complicaciones respiratorias debido a la modificación de la capacidad de la sangre para transportar oxígeno (FDA, 2020; ATSDR, 2004).
Adicionalmente, la inhalación a través de nebulizadores puede generar edema pulmonar, broncoespasmos, neumonitis química y edema de glotis e incluso producir la muerte si se las exposiciones están por encima del valor límite de exposición profesional (OMS y col., 1994; OMS, OIT, 2000). La exposición prolongada puede dar lugar a bronquitis crónica y erosiones dentales. Las concentraciones elevadas pueden ocasionar efectos adversos en distintos órganos (Peck, B. et al., 2011).