Así lo afirmó uno de los referentes del grupo de propietarios de locales gastronómicos de Villa La Angostura. “Y al municipio le queda grande la crisis de la pandemia”, afirmó. Dijo que los locales que abrieron no cubren los gastos.
La situación se complica cada día que pasa en el sector hotelero y gastronómico a raíz de la parálisis del turismo por la pandemia, causada por el nuevo coronavirus.
Uno de los referentes del grupo de propietarios de emprendimientos gastronómicos de Villa La Angostura, Leonardo Morsella, dijo este lunes que la facturación que están haciendo los locales que abrieron ronda el 20 por ciento en comparación con julio del año pasado.
En declaraciones con LA ANGOSTURA DIGITAL advirtió que ese nivel de facturación “no cubre los gastos fijos para nada”.
“Los locales que abrieron, que son entre el 30 y 40 por ciento, salvo el Día del Padre y alguna víspera del feriado largo realmente es muy flojo y no llegan al 20 por ciento de la facturación que deberían estar teniendo, sobre todo, en julio”, sostuvo Morsella.
Observó que comparar lo que se trabajó en junio era más fácil, porque “junio siempre es malo”. Pero al mirar los datos de julio con los del mismo período del año pasado, cuando había movimiento turístico, el panorama es desalentador.
“Algunos están planteando ya sin temporada cerrar”, lamentó Morsella. “Algunos se estaban armando para abrir pero no abrirány aquellos que habían comprado en función de una temporada, van a probar”, explicó. Dijo que los propietarios de aquellos locales que abrieron “están muy descontentos”.
Dijo que “hay gran desilusión y enojo con el Estado nacional” porque no promovió el proyecto de ley para la declaración de la emergencia turística en el país.
Por el contrario, Morsella recordó que el gobierno nacional presentó “un proyecto paliativo que trata al sector como si solo fuese un mes flojo o mala temporada, cuando lo que esta pasando a los comerciantes y pymes del sector es que van a estar 6 meses con prohibición de trabajar bancando la mayoría de la estructura”. “Los ATP son asistencia parcial a los empleados, pero son totalmente escasos”, advirtió. “Y al municipio le queda grande la crisis de la pandemia”, afirmó.
“Hoy junto a la provincia solo se trabaja en proyectos a futuro sin tener en cuenta que hace cuatro meses estamos contrayendo deudas y nos estamos fundiendo”, aseguró Morsella.
“La mayoría del sector no podrá pagar aguinaldos y ya sin temporada de invierno no se podrán afrontar los gastos de julio y agosto teniendo que cerrar y dejar a la gente en la calle”, manifestó.
“Parecería que el objetivo sea ese, que los negocios y establecimientos cierren así tienen cola de gente pidiendo asistencia en los municipios y así tener mejor controlado los subsidios a la población”, sostuvo.
Dijo que el miércoles se convocó a una marcha de repudio a la falta de apoyo y falta de empatía con el sector.
“Siguen queriendo hacer creer a la gente que los privados del sector somos los ricos y opresores y podemos estar 6 u 8 meses sin trabajar y bancando los negocios cerrados”, planteó Morsella.