Guadalupe Sanz escribe luego de ser agredida por un hombre en la Plaza de los Pioneros, el cual ya habría atacado a otros vecinos. Lo detuvieron, pero tendrìa problemas mentales
Sr. Director:
El día martes al mediodía, mientras me dirigía a la Biblioteca Popular a devolver unos libros, fui atacada por un hombre en la Plaza Los Pioneros. El mismo estaba sentado en un banco. Al pasar por su lado, se levantó, me corrió y me propinó un golpe de puño en el rostro. Me dirigí de inmediato a la Comisaría. Destaco la excelente atención del personal policial, quien de inmediato salió a buscar a esta persona y me tomó la denuncia.
Pero lo interesante es que a los minutos se acercó otra víctima con exactamente el mismo relato y descripción del atacante. Pudieron aprehender al hombre y resultó, aparentemente, un enfermo mental sin identificación, sin medicación y del que nadie se hace cargo. Está viviendo en la calle, en condición de indigencia. Al contarlo, me enteré que a una amiga de la localidad le pasó esto mismo hace algunos meses y aquel mismo día, a una turista.
Pero esto no es todo: varias conocidas, empleadas de Comercio y de Hotelería que salen tarde de trabajar, han sido perseguidas y acosadas sexualmente por otro hombre, aparentemente también un enfermo mental. Yo misma tuve que llamar a la Policía cuando el verano pasado atacó a una compañera de trabajo que volvía a su hogar.
Estos sujetos representan un peligro para la comunidad: las denuncias caen en saco roto porque son personas fuera de sus cabales, pero, si es así, ¿por qué no están institucionalizadas o medicadas, bajo resguardo de profesionales competentes? Y si no tienen a nadie que responda por ellas, ¿por qué las autoridades locales no se ocupan de identificarlas, de protegerlas y de protegernos a nosotros, los ciudadanos?
¿Cómo puede ser que se deje a un enfermo mental agresivo y peligroso, con un historial de violencia, abandonado a su suerte y sin supervisión, libre de atacar a los transeúntes?
Ruego tomar inmediata acción al respecto. Yo me llevé una trompada: mañana un niño, un anciano o una embarazada podría recibir una puñalada.
Cordialmente,
Guadalupe Sanz
DNI 38.046.472
Villa la Angostura