24
Fri, Apr

“Queremos expulsar a Benetton, recuperar el territorio y liberar a la nación mapuche”

Regionales
Tipografía

Facundo Jones Huala tiene 30 años, nació en Furi Lof Che, como prefiere llamar él mismo a Bariloche, es el mayor de siete hermanos y el más popular de la familia. Es lonko de las “Comunidades en Resistencia del Departamento Cushamen”, weichafe (guerrero), y miembro de la organización Resistencia Ancestral Mapuche -RAM. 

Hace pocos días, el juez federal de Esquel, Guido Otranto, rechazó el pedido de extradición de Chile, donde se lo acusa de tenencia ilegal de armas de fabricación artesanal, del presunto incendio a un fundo (estancia), y de violación a la ley de extranjería por ingresar de forma clandestina al país.

En Argentina está imputado en una causa por supuesta usurpación y abigeato, denunciado por la “Compañía de Tierras del Sud Argentino”, propiedad del magnate Luciano Benetton, el mayor latifundista de tierras en la Patagonia con 900.000 hectáreas.

Jones Huala se considera un militante social y de la lucha mapuche, o activista, desde los 13 años. Estuvo tres meses arrestado con prisión preventiva en el Penal 14 de Esquel, a la espera del proceso de extradición, luego de ser detenido en mayo pasado durante un operativo denunciado por abusos y malos tratos, en la zona de Leleque, provincia de Chubut.

En una entrevista publicada en vaconfirma.com.ar. , Jones Huala hizo diversas declaraciones: con respecto a la anulación del pedido de extradición a Chile, dijo que esperaba que lo extraditen por lo que le generó mucha alegría ser liberado. Y denunció que mientras estaba detenido, su gente sufrió “abusos y golpizas”.

En cuanto a la lucha que emprendió, sostuvo que su familia es descendiente de la gente que llegó a la zona “a quienes Ñancuche Nahuelquir les cedió un lugar después de la Conquista del Desierto”.

Respecto de la pelea por restituir las tierras que tiene el magnate Benetton, Jones Huala expresó que “el objetivo final es expulsar a Benetton y repartir nuevamente esas tierras entre las comunidades. Es un proceso de varias comunidades. Esto no es para una familia o dos, es para todo el pueblo mapuche, que hoy estamos totalmente empobrecidos, marginados, explotados por una clase y una oligarquía que se ha conformado luego de la conquista y que está al servicio de empresas transnacionales, que detentan el poder político y económico”.

Agregó que su “propuesta política”, consiste en la recuperación de tierras “productivas y sagradas como manera de reconstruir nuestro mundo. Un proceso de liberación nacional mapuche, anticapitalista, antioligárquico y antiimperialista, basado en la reconstrucción del poder propio de las comunidades, la organización tradicional. Nosotros entendemos la cultura no como una cuestión folclórica, sino que es todo. Es lo que atraviesa la vida de un pueblo, la forma de vida, organizaciones, espiritualidad”.

“Nosotros sabemos que vamos a ganar, tarde o temprano, porque esta es nuestra tierra. No le tememos a la muerte ni a la cárcel. Nos preparamos para esto, somos Weichafe, guerreros”, manifestó el activista y añadió: “tampoco tenemos nada que perder. Fuimos criados a palos por la policía, somos la generación del gatillo fácil, somos la generación de las torturas en democracia”.

Por otro lado, defendió  el incendio de las dos máquinas retroexcavadoras del empresario Joseph Lewis diciendo que “son acciones de sabotaje, de resistencia”.

“Acá viene la policía, nos tirotea con balas de plomo, y la gente se defiende con piedras y palos. Así y todo, ha hecho retroceder a la policía”, expuso y añadió que “los peñi atacaron con armamento rústico, rudimentario y en los sabotajes han respetado la vida de las personas. En todos los casos”.

“Las máquinas se atacaron, por lo que tengo entendido, cuando nadie las estaba trabajando y fueron máquinas de un empresario privado. Hay que poner en valor esto, es un empresario, que tiene un lago para él, mansiones, es uno de los más ricos del mundo y que pone el grito en el cielo y hasta generan comité de seguridad. Nuestros ideales son justos, son legítimos. No sé quiénes son ni cómo lo hicieron, no quiero saberlo, solo sé que lo hicieron y que está bien, que atacaron lo que había que atacar y que tendrían que haberlo hecho mucho tiempo antes”, continuó.

Por otra parte, Jones Huala indicó, en una extensa entrevista, que las comunidades a las que representa sienten que en la Argentina “hay una ocupación política y militar desde hace 130 años”.

“Estamos doblegados, es una situación colonial. Entendiendo el contexto actual hay que estudiar cuál es la raíz del conflicto: el sistema capitalista. Somos anticapitalistas, pero entendemos que es una manifestación más moderna de un sistema opresor más antiguo que tiene valores occidentales. Estamos peleando contra empresas mineras, petroleras, hidroeléctricas, empresas capitalistas, debemos comprender qué es el sistema capitalista y la política occidental para conocer a nuestro enemigo. El mapuche no cree en el bien y el mal, no tenemos esos conceptos en nuestra cultura, son conceptos cristianos, no existe el cielo ni el infierno, no existe el pecado, eso no existe para nosotros”, aseguró.(El Cordillerano)