Ya son más de 600 los proyectos para construir departamentos en todo tipo de terrenos. Concejales, funcionarios municipales, arquitectos e ingenieros evalúan los cambios para modificar el Código de Planeamiento Ambiental Urbano que hoy permite edificar en zonas de riesgo.
Sigue el debate por la reforma del Código de Planeamiento Ambiental Urbano de Villa La Angostura.
La concejala del Movimiento Evita María Elena Brinkmann informó que ayer se reunieron concejales, funcionarios del Ejecutivo municipal, ingenieros y representantes del Colegio de Arquitectos local en el Concejo Deliberante y analizaron los problemas que presenta la normativa vigente.
Brinkmann dijo a LA ANGOSTURA DIGITAL que uno de los aspectos que más preocupan a su bloque pasa por la autorización que prevé la ordenanza 2659 para construir en terrenos con pendientes, sin evaluar el posible riesgo que representa.
“Le falta mucho condimento a la ordenanza 2659 respecto de los usos y otros aspectos”, explicó Brinkmann. “Hay un bache muy importante respecto de usos y pendientes, donde sólo se prioriza el tema de la densidad”, indicó.
Dijo que la idea es elaborar un informe técnico consensuado con propuestas de cambios para que después sean analizadas en el Complade y señaló que “al no estar incluido el tema de las pendientes en la ordenanza 2659 se venden lotes con proyectos para construir sin considerar los riesgos”.
La concejala comentó que el titular de Medio Ambiente del municipio, Daniel Meir, informó que hay algo más de 600 proyectos presentados para construir departamentos en la localidad.
“Al no contemplar el tipo de terreno, se aplica la densidad en cualquier parte del ejido”, puntualizó Brinkmann.
Advirtió que estamos en una zona donde hay abundantes lluvias y las condiciones climáticas sumadas a las características del terreno hay que tomarlas en cuenta y opinó que “al aplicar el concepto de densidad para construir sin considerar el tipo de terreno puede ser una complicación a futuro”.
Por eso, explicó que el objetivo de las reuniones es ir tratando de consensuar, “entre las distintas miradas técnicas, una postura integral”.
Una ordenanza polémica
En 2011 se reformó el Código de Planeamiento Ambiental Urbano porque se enfrentaba una grave crisis económica por la erupción del complejo volcánico Cordón Caulle.
La idea era atraer inversiones para reactivar la economía porque se decía que la recuperación iba a demandar unos 10 años.La realidad reflejó otra cosa. Pero quedó la reforma del Código que permitió presentar proyectos de obra donde se autoriza mayor cantidad de personas por metro cuadrado.
El concejal del MPN Guillermo Hensel recordó días atrás que antes para construir un departamento de dos personas el mínimo era de entre 60 y 100 metros cuadrados construidos. Hoy se requieren sólo 35 metros en algunos sectores de la localidad.
Recordó que aprobaron a finales de diciembre pasado un proyecto de ordenanza que modificó parcialmente el Código de Planeamiento Ambiental Urbano estipulado en la ordenanza 2659, que está vigente desde hace 4 años.
La ordenanza sancionada redujo la densidad en las zonas costeras-lacustres y en el área centro del ejido municipal.
En consecuencia, se permite construir de acuerdo a la densidad de 120 habitantes por hectárea en las zonas costeras y de 180 habitantes por hectárea en el centro.
Hasta noviembre pasado, la ordenanza 2659 aplicaba una densidad de 230 habitantes por hectárea en todo el ejido municipal.