El padre Federico Wernicke, ex párroco de Villa la Angostura, escribe ante la partida de Ivana Salvatori, quien también fuera catequista de la Parroquia Nuestra Señora de los Lagos.
Sr. Director:
Condolencias por el fallecimiento de Ivana Salvatori.
Mensaje: Lectura del libro de la Sabiduría (4, 7-15)
El justo, aunque muera prematuramente, tendrá descanso; la vejez venerable no son los muchos días, ni se mide por el número de años; las canas del hombre son la prudencia, y edad avanzada, una vida sin tacha.
Agradó a Dios, y Dios lo amó, vivía entre pecadores, y Dios se lo llevó; lo arrebató, para que la malicia no pervirtiera su conciencia, para que el engaño no cautivara su alma; el atractivo del vicio ensombrece la virtud, el vértigo de la pasión pervierte una mente sin maldad.
Maduró en pocas horas, cumplió mucho tiempo; como su alma era agradable a Dios, se dio prisa en salir de la maldad; la gente lo ve y no lo comprende.
No se da cuenta de esto: que Dios quiere a sus elegidos, tiene piedad de ellos y mira por sus creyentes.
Palabra de Dios.
Desde Buenos Aires deseo acompañar a Yayo y sus hijas, a la comunidad parroquial de Nuestra Señora de los Lagos, a la comunidad educativa de la escuela 353 y a toda los que fueron sus amigos en la recordada Villa.
Unidos en la Eucarística los abrazo en Jesús y María de los Lagos.
Con mi bendición
Padre Federico
Buenos Aires