El profesional local explica que no quedó confirme con las explicaciones que dieron los técnicos de la empresa, y advierte sobre diversos temas que se deben tener en cuenta para la definición sobre este polémico caso.
Sr. Director:
El Enacom ente controlador de la instalación de antenas con aparatos homologados determino que la emisión de radiación de las mismas se encuentra por debajo de los valores standard que nuestra ley nacional permite, considerándolas seguras. Esto es lo que nos informó. También estuvo movistar para darnos especificaciones sobre las antenas instaladas que refieren ,son de baja potencia y sin riesgo a la población.
Pero no expresa la nota lo que vecinos cuestionamos sobre el tema ni sus fundamentos.
1) informamos que naciones como Suecia, Suiza, Alemania, Austria y Rusia entre otras utilizan valores standard de seguridad 100 veces menores al que nos refieren como seguros tomados en nuestra localidad. El anaco responde a valores expresados en nuestra ley que son antiguos, actualmente en revisión para su actualización.
2) se nos dijo que las radiaciones no ionizantes, entre ellas las radiofrecuencias ( emitidas por celular, wi-fi, antenas de diverso tipo..etc) no causan daño a la salud.
pero se contestó que precisamente miembros de la sociedad argentina de neurología y en base a estudios internacionales comienzan a advertir del daño a la exposición de las mismas refiriéndose a las alteraciones celulares en el tejido nervioso , alteraciones en la fisiología y bilogía molecular y de mediadores químicos y que se vinculan estadísticamente al aumento de alteraciones cognitivas ( atención, concentración, memoria, sueño…)cáncer cerebral( gliomas), del nervio óptico y acústico, de parótida, de cara y cuello, mama y testículo lugares expuestos al uso del celular…y se va por la influencia de las antenas en su radio de influencia..(ej leucemias y tumores neurológicos).
3) se nos dijo que no hay estudios concluyentes y hasta contradictorios sobre el efecto de estas radiaciones en la salud. esto es cierto y se mencionó a la OMS (organización mundial de la salud) como parte de esta incertidumbre, pero se omitió que esta organización junto a la ciic (comision internacional de investigación sobre el cáncer) considera a las radiaciones electromagneticas como evidencia tipo 2 b, (posiblemente cancerígenas) clasificación suficiente como para que en medicina se tomen medidas para la advertencia y prevención de enfermedades.
También se les recordó que la OMS emitió legalmente el “principio precautorio” que nos dice que ante situaciones medioambientales de posible riesgo y aun cuando las evidencias científicas no sean definitorias, por precaución, no hay que avanzar. Nuestra ley nacional medioambiental admite el principio precautorio.
La OMS reconoce que intereses económicos y laborales influyen en una definición del tema, por lo cual encargo un trabajo internacional que se realizó en 53 países con protocolos y variables en común junto a 8 ongs cuyas conclusiones tendrán que ser emitidas en este 2016 después de 10 años de estudios.
Nos sorprende que no reconozcan como antecedentes de precaución la recomendación de, no colocar antenas en un radio de 300-500 metros, de viviendas familiares, colegios y jardines, emitida por la icnirp (comision internacional sobre protección frente a las radiaciones no ionizantes) recomendaciones que fueron entregadas a la OMS.
resaltar que existen muchos trabajos actuales, de advertencia a la salud en naciones como Suecia, Alemania e Israel considerados como líderes en medicina.
4) los vecinos manifestamos que nos resulta contradictoria la existencia del Enacon y su función…”precisamente porque hay riesgos que hay que controlar” y si bien me impresiono en lo personal el ingeniero a cargo como un profesional serio y honrado con trayectoria, no ofrece garantías de que las empresas instaladoras de antenas no eleven las potencias emisoras de radiaciones por fuera de los controles que Enacon realiza.
5) los vecinos informamos de la baja calidad del estudio de impacto ambiental que presentara en forma tardía el municipio sobre este tema. Estudio evaluado por profesionales de la Unlp (univ. de la plata).
6) queda la duda de, que efectos a la salud pueden provocar antenas de la potencia instalada…lleva años comprobarlo.
7) los vecinos no estamos en contra de los servicios de las nuevas tecnologías que se usen con mecanismos de seguridad probados. Pero no se nos consultó si deseábamos este servicio economicista a este costo posible en salud.
Como médico general formado en atención primaria creo firmemente en la prevención en salud antes que en tratar la enfermedad y ante el principio de duda en una relación causa y efecto…no avanzar hasta que se demuestre lo contrario.. precisamente al revés de todo lo que se ha hecho…
como vecino me da profundo malestar como se desenvolvió una parte del consejo deliberante y municipio en este tema…comprendo que todos los que cumplimos un rol en la sociedad y tenemos que tomar decisiones estamos expuestos al desgaste de la toma de las mismas que no conforman a todos . Pero hay que profundizar en las evidencias y rever las decisiones tomadas.
Me importa de aquí en más que hará un municipio y consejo deliberante que hereda un problema de decisiones tomadas en el gobierno predecesor pero que tendrá que resolver en el actual.
Me preocupan los procedimientos que no se tomaron como informar a la ciudadanía de este tema sabido como controvertido y específicamente la no información a las juntas vecinales implícito en la ley medioambiental.
Me preocupa la desprolijidad de los tiempos cuando ya tenemos instaladas antenas por una empresa.
Me preocupa la salud de la población que atiendo. Luego de movistar vendrá claro y otras empresas.
Me preocupa mi familia. Tengo una antena enfrente de mi casa y nadie me consulto si estaría de acuerdo.
Como persona tengo demasiadas cosas importantes para hacer que desviar mi atención en esta desprolijidad, pero la ausencia del estado en este caso como representante mío y de la sociedad en la que vivo me obligan a enfrentar esta situación hasta que se revierta.
Dr. Samuel García
Villa la Angostura