Así lo aseguró el secretario de Servicios Públicos de la municipalidad. Reveló que hubo un incidente con el secretario Fabián Arévalo y allí está el nudo del conflicto. “Si no me mandan el decreto de que me vaya, no me voy a ir”, afirmó.
El gobierno municipal vive momentos de turbulencia. El secretario de Servicios Públicos, Rubén Otranto, desmintió que haya renunciado a su cargo. “Me pidieron la renuncia, pero yo no renuncié”, afirmó a LA ANGOSTURA DIGITAL.
No dio detalles de quién le pidió la renuncia, pero todo indica que la solicitud salió de la cabeza del Ejecutivo, que conduce el intendente Fabio Stefani.
En las horas últimas circuló la versión de que Otranto mantuvo una fuerte pelea con el secretario de Planeamiento, Infraestructura, Medio Ambiente, Fiscalizaciones y Viviendas Sociales, Fabián Arévalo. Es más, las fuentes que conocen el caso aseguran que hasta hubo intercambio de golpes de puño.
El incidente ocurrió esta semana, pero nadie salió a dar explicaciones de manera oficial.
Hoy, comenzó a circular en las redes sociales la versión de que Otranto había renunciado. Pero el secretario salió a explicar su situación.
“Tengo todo el respaldo de los trabajadores, de muchos vecinos, pero la discusión con Arévalo fue grave lo que él me hizo a mí”, sostuvo. Aunque Otranto no dio detalles de lo que Arévalo le había hecho.
“Entonces, si nos tenemos que ir, creo que lo correcto sería que nos vayamos los dos, pero se me pide la cabeza a mí, no sé cuál es el motivo. Bueno cada cual sabe”, explicó.
“Pero si no me mandan el decreto de que me vaya, no me voy a ir”, aseguró Otranto. “De mi parte no me voy, yo me voy a ir por la puerta grande como vine”, aclaró.
Stefani no se refirió hasta el momento a la crisis interna que se vive en su gabinete. Tampoco desde el área de prensa se dio ninguna información al respecto.
Mientras, Arévalo mantiene absoluto hermetismo hasta ahora sobre el incidente que protagonizó con Otranto.
No es la primera crisis que vive el gabinete de Stefani desde que llegó el sillón municipal, pero nunca se había planteado una situación de agresiones entre dos funcionarios de la primera línea del Ejecutivo municipal.