El vecino Rogelio Olivieri Acosta analiza la delicada situación económica y financiera que atraviesa nuestra localidad, ante la crisis que se desató por la pandemia del coronavirus.
Sr. Director:
Este momento tan especial que estamos viviendo debe servir para que como sociedad analicemos qué debemos cambiar y mejorar como personas, como familias, como País y a nivel mundial.-
La pandemia en algún momento se podrá controlar pero las consecuencias económicas son impredecibles.-
Deberíamos tratar dejar de lado las diferencias y discusiones estériles, para intercambiar ideas, opiniones y proyectos que nos permitan ir buscando soluciones de corto y mediano plazo.-
Tenemos un estado con un tamaño que es imposible de sostener desde hace mucho tiempo, que se mantiene con los recursos que provienen del sector privado, que en este momento NO tiene ingresos porque no puede trabajar, con el riesgo de que haya empresas que puedan desaparecer junto con los puestos de trabajo.-
Hay sectores de la producción como el gremio metalúrgico que han aceptado una reducción del 30 % de sus ingresos para preservar las fuentes de trabajo.-
En el Sector Público no se nota este tipo de actitudes, teniendo en cuenta que muchos empleados y funcionarios NO van a trabajar .-
Algunos integrantes de los respectivos gobiernos pareciera que creen que los recursos van a seguir apareciendo como por arte de magia y no generan acciones para reducir el gasto.-
Hay que dejar de lado los protagonismos políticos y tener la actitud positiva y solidaria de invitar a todos los integrantes de la oposición, entidades intermedias, empresarios, sindicatos y todos los que quieran colaborar en buscar soluciones y alternativas.-
La presión impositiva en nuestro País es una de la más altas del mundo.-
Si no se implementan acciones para apoyar a los sectores que producen ingresos se corre el riesgo de seguir emitiendo dinero sin respaldo para hacer frente a las obligaciones del Estado con el peligro de desembocar en una hiperinflación como sucedió en 1975 con el famoso “Rodrigazo” cuyas consecuencias pueden ser desbastadoras.-
Rogelio Olivieri Acosta
Villa la Angostura