Carpinteros del Sur tuvo al principio un partido parejo, pero sobre el final los barilochenses lograron ir acrecentando la ventaja, parta terminar en un cómodo 71 a 47.
Carpinteros del Sur cayó ante Anay Hue de Bariloche por 71 a 47, donde la primera parte del partido fue muy pareja, pero los rionegrino lograron ir sacando ventaja que terminó ser inalcanzable.
El goleo de los angosturenses -que jugaron de visitantes en el SUM de la Escuela 321 de Bariloche- se dividió prácticamente en tres jugadores, Gustavo ACosta que hizo 20 puntos, Agustín Sánchez que sumó 11 y Tomás Insaurralde que terminó con 10 puntos de su autoría.
Muy parejo al principio
El primer cuarto lo ganaron los barilochenses por solo 4 puntos de diferencia, fue 12 a 8 donde los locales hicieron una buena defensa personal y por eso el goleo tan bajo.
El segundo cuarto terminó a favor de los rionegrino por solo 2 puntos de diferencia: 19 a 17, fue un cuarto muy parejo, se abrió un poco el aro y eso permitió que los angosturense terminaran la primera mitad solo 6 puntos abajo.
Pero en el tercer cuarto, que siempre es clave, Carpinteros del Sur arrancó muy desconcentrado y perdieron 3 pelotas seguidas que terminaron en 7 puntos consecutivos para los locales, gracias a 3 contragolpes que terminaron en bandejas, uno de ellos con falta incluida que terminó en jugada de 3 puntos con el libre convertido.
Fue entonces cuando los barilochenses aprovecharon bien esta desconcentración y con buenas penetraciones, una muy buena efectividad desde la línea de libres y una buena defensa personal a la que nunca los angosturenses le encontraron la vuelta, sacaron una ventaja que ya fue irremontable.
Gracias a esa defensa, los angosturenses cometieron muchos errores en ataque, erraron muchos pases y perdieron varias pelotas, se cerró el aro y los locales ganaron el cuarto 26 a 9.
Ya en el último cuarto todo siguió igual, Anay Hue siguió con su muy buena efectividad y ganaron el cuarto 24 a 13 gracias a un juego colectivo en el que varios jugadores aportaron puntos para una cómodo resultado final, que no refleja la paridad que tuvo la primera mitad del partido.