Álvaro del Villar destacó que es necesario valorar la utilidad de la arena volcánica para aislación de viviendas o la generación de bloques de suelo cemento. Además, contó el trabajo que realizan junto a INVAP con la máquina de prensa manual para la elaboración de los ladrillos ecológicos. "Se pueden hacer viviendas a bajo costo", aseguró.
La erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle y Calbuco significó un antes y un después para la vida de Villa la Angostura y Bariloche. La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue realizó una investigación sobre el impacto de las cenizas en la exacerbación de los síntomas respiratorios, como los asociados al asma. Además, existieron estudios sobre los efectos en la biodiversidad. Y, por supuesto, asomaron trabajos sobre la utilidad de las cenizas volcánicas en las construcciones.
El arquitecto del Ministerio de Desarrollo Social Álvaro del Villar sostuvo que existe una falta decisión política y que este recurso puede solucionar el problema de la vivienda a mucha gente en la ciudad. "No se le dio aún el valor que tiene para aislación en la construcción. Es un material sumamente valioso y hoy hay 10.000 metros cúbicos en la Delegación El Cóndor", comentó el profesional que trabaja junto a un técnico de INVAP, Claudio Rouillez, en el rediseño de la máquina prensa CINVA-RAM, que fabrica ladrillos de suelo-cemento.

Foto: Los angosturenses comienzan, a pura pala, a tratar de volver a la normalidad. 10 de Junio del 2011.
El invento de la máquina CINVA- RAM pertenece al Centro Inter-Americano de Vivienda (CINVA) de la OEA en Bogotá, Colombia, y su inventor es el ingeniero Raúl Ramírez. Es una prensa manual que comprime la mezcla de 90 por ciento de tierra que contiene arcilla, arena y limo, y 10 por ciento de cemento. "Por lo tanto, con una bolsa de cemento se hacen 100 ladrillos", señaló y comentó que Rouillez está rediseñando la máquina CINVA-RAM para que sea más liviana, trasladable "y se pueda utilizar en el lugar dónde se va a realizar la construcción".
"Se pueden hacer viviendas o construcciones de bajo costo con materiales naturales", explicó del Villar y agregó que la calidad es excelente, los ladrillos no necesita cocción, "se estabilizan en un interior adecuado, con formato similar a un ladrillo común". Además, se pueden hacer en el lugar de la construcción, esto permitiría evitar la huella ecológica, que -según explicó- es lo que se invierte en el transporte del material desde su lugar de origen. Aclaró que "a estos ladrillos no conviene agregarles la arena o ceniza volcánica ya que tienen un refuerzo metálico y la ceniza agrede con corrosión todo material metálico".

El arquitecto integra un grupo que investigó el proceso para concretar bloques de suelo cemento y también mencionó el superadobe, un sistema constructivo que inventó el arquitecto Nader Khalili y que se realiza con bolsas de arpillera plástica, se rellenan con tierra, arena --"que puede ser volcánica", acotó el arquitecto-- y también, en menor cantidad, cemento y cal.
"Se necesita decisión política y valorar la ceniza volcánica para hacer posible su uso, tanto para utilizarlo como aislación en viviendas y edificios, o para usarlo como bloques de suelo cemento", comentó el arquitecto, quién señaló, además, que la construcción tradicional conlleva entre un 40 y 50 por ciento de contaminación.
Del Villar aclaró que los bloques que llevan arena volcánica se realizan con una máquina eléctrica que trabaja con hipercompresión. Esto le otorga mucha resistencia y resulta conveniente para que la arena volcánica no se desgrane del bloque y de todos los materiales, como el cemento, la tierra. De esta forma, la arena volcánica se mantiene en cohesión", explicó.

"Siento que no hay demasiado interés", reconoció y repitió, luego, que esta herramienta puede solucionar el problema de la vivienda de mucha gente. Del Villar supone que el motivo está asociado al prejuicio con la construcción natural. "Algunos hablan del mal de Chagas, y las vinchucas no entran a la casa porque la construcción sea de tierra, sino por su mala construcción y terminación, por ejemplo, por mal revoque. Eso puede pasar en una casa con ladrillos, con tierra, o plástico, sino está bien sellado", explicó.
Por último, Álvaro del Villar contó que se están comprando los materiales para hacer las máquinas del estilo CINVA-RAM que, supone, estarán listas para fin de mes; además, se dictarán talleres destinados a cooperativas, organizaciones y juntas vecinales que tengan la intención de hacer viviendas a bajo costo.(El Cordillerano)