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Fri, Mar

Analizan poner un freno a los proyectos inmobiliarios en zonas vulnerables

El avance de proyectos inmobiliarios muchas veces destruye entornos únicos que son irrecuperables.
La ciudad
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El tema está en debate en el Consejo Consultivo de Planeamiento y la idea es definir una propuesta para elevar al Concejo. Hay preocupación por el impacto ambiental de los emprendimientos autorizados en sectores de riesgo.  

El debate por el nuevo Código de Planeamiento Ambiental Urbano de Villa La Angostura sigue abierto y una de las preocupaciones de los integrantes del Consejo Consultivo de Planeamiento es definir una herramienta legal que limite la presentación de nuevos proyectos inmobiliarios de alto impacto en zonas ambientalmente vulnerables del ejido municipal.

La discusión está en plena ebullición entre los arquitectos de la localidad donde hay visiones diversas sobre el asunto.

La presidenta del Colegio de Arquitectos de Villa La Angostura, Andrea Aldea, dijo esta mañana a LA ANGOSTURA DIGITAL que siguen estudiando el tema y la prioridad “es trabajar para preservar los atributos naturales de la localidad”.

Hoy está vigente la ordenanza 2659, que sostiene el Código de Planeamiento, pero la intención de la mayoría de los integrantes del Consejo Consultivo es modificarla porque advierten que tal como está es una especie de grifo abierto que pone en riesgo zonas ambientales frágiles.

Algunas opiniones advierten que bajo el paraguas de esa normativa se presentaron proyectos urbanísticos en zonas de riesgo que afectan el entorno natural y paisajístico de la localidad. Otros tienen una mirada diferente y apuntan a la continuidad de la vigencia de la ordenanza 2659. 

La concejala del Pro Julieta Fernández informó que una de las propuestas que se estudia es quitar el concepto de densidad, que prevé la ordenanza vigente, y volver a aplicar los conceptos “N” y de volumen para los proyectos como estaban en la normativa pasada.

El concepto de densidad abrió la puerta a la presentación de proyectos inmobiliarios que generan fuerte controversia.

Fernández explicó que la idea no es proponer una derogación de la ordenanza 2659 sino implementar “un freno y control a los proyectos que ingresan hasta tanto elaboremos la nueva normativa”.

“Todos coincidimos en que la ordenanza 2659 no sirve, pero no podemos derogarla y que no haya ninguna normativa”, indicó Fernández.

Compromiso

Aldea explicó que el compromiso del Colegio de Arquitectos es seguir trabajando pero consideró que se necesita de un estudio más profundo sobre el tema. Por lo pronto, dijo que el jueves un especialista en el tema como el arquitecto Roberto Monteverde, que conoce la localidad.

Admitió que hay preocupación entre los arquitectos por preservar el capital más valioso que tiene la localidad que es el entorno natural y paisajístico, que es lo que los turistas vienen a buscar.

Esta tarde, hay reunión de la comisión directiva del Colegio de Arquitectos donde tienen que ir definiendo qué propuesta presentarán mañana en la reunión del Consejo Consultivo de Planeamiento. También, el Colegio de Ingenieros tiene que expresar su opinión y todos los integrantes del Consejo Consultivo.

El Consejo elevará después la propuesta al Concejo Deliberante, que tendrá la última palabra.

Fuentes que conocen el tema señalaron que tal como está la norma se autorizan por ejemplo, loteos privados en sectores con pendientes que son frágiles ambientalmente.

Comentaron que algunos de esos loteos son en lugares alejados del centro, que demandarán después servicios al municipio lo que provocará otro problema.

El temor es que si no se cambia la norma, continuará abierta esa puerta para la presentación de nuevos proyectos que tendrán posiblemente un alto impacto ambiental y modificarán la identidad de Villa La Angostura.

Las fuentes recordaron que la ordenanza 2659 se sancionó a finales de 2012 como una medida de excepción para contribuir a salir de la profunda crisis económica y social que enfrentaba la población de Villa La Angostura tras la erupción del complejo volcánico Cordón Caulle, en junio de 2011.