El intendente evalúa modificaciones pero no hay demasiados candidatos para sumar al gabinete municipal. Una de las alternativas sería hacer un “enroque” entre algunos integrantes del Ejecutivo. Las definiciones se conocerán antes de que finalice el año.
El intendente Guillermo Caruso se tomará varios días antes de resolver los posibles cambios que quiere implementar en el gabinete municipal, para dar un poco de oxígeno al Ejecutivo municipal.
Fuentes oficiales explicaron a LA ANGOSTURA DIGITAL que no es fácil hacer cambios de gabinete en este momento porque los puestos del gobierno municipal no seducen demasiado.
Las remuneraciones de los funcionarios del Ejecutivo municipal promedian los 25 mil pesos netos, observaron las fuentes. Es un argumento de peso que aleja de la función pública a personas que se desempeñan profesionalmente en la actividad privada, donde probablemente sus remuneraciones son mucho más altas.
Además, requiere de una exposición pública que no todas las personas están preparadas para soportar.
Por eso, el intendente tendrá que buscar dentro del propio gabinete municipal si es que quiere implementar cambios en el Ejecutivo.
No será una tarea sencilla. Por eso, el jefe comunal está en etapa de evaluación de las áreas de toda la estructura municipal para sacar después conclusiones. Algunos funcionarios están con buen puntaje, otros tendrán que remar para levantar las notas antes de que finalice el año.
Una de las posibilidades, según comentaron las fuentes, que los cambios pasen por “enroques” de funcionarios en la primera o segunda línea del gabinete.
Por eso, Caruso quiere madurar la decisión antes de que tenga que aplicar el bisturí en el Ejecutivo municipal.
Uno de los hechos destacados de este año fue la elección de octubre pasado, Caruso fue tercer candidato a diputado nacional por el MPN pero en la localidad la lista de los postulantes del partido provincial salió tercera.
Caruso dijo en ese momento que había tomado nota del resultado de las urnas. “Creo que no se puede desconocer que fue como un plebiscito de gestión”, admitió Caruso.
Dijo que no era el momento “de hacer cosas impulsivas, sino que hay que concentrarse en la dirección de gestión, ver para adentro y analizar la situación, porque hay una dinámica permanente”.
Caruso dijo entonces que haría retoques en la gestión y analizaba cambios. “No sólo modificaciones como una cuestión de gabinete sino de procedimientos y de información a la comunidad”, afirmó Caruso.