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Thu, Apr

Odisea de turistas que venían a Villa la Angostura

Las marcas del ataque al vehículo quedaron a la vista.
La ciudad
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Por error le cargaron gas oil en lugar de nafta y el auto se les detuvo a unos 3 km de Villa Regina en horas de la madrugada. Fueron atacados  por delincuentes que hasta los corrieron por la ruta en su huida desesperada. La policía tuvo que hacer disparos al aire para controlar la situación.

Una verdadera pesadilla sufrió un matrimonio de Bahía Blanca que venía a descansar una semana a Villa La Angostura. El hecho ocurrió en la madrugada del pasado lunes pero recién ayer tomó estado público.

El conductor de un Peugeot 207, Juan José Santamaría Levi, un conocido músico que estuvo radicado más de treinta años en España,  decidió viajar toda la noche y sobre las 2:30 de la madrugada se detuvo en una estación de servicio YPF de Villa Regina para cargar combustible, pero por error le cargaron gas oil, en lugar de nafta súper. 

Apenas pudieron hacer unos 3 kilómetros cuando el auto se detuvo al costado de la ruta, frente a una villa denominada El Sauce. Fue allí cuando un grupo de delincuentes observaron la situación y atacaron a la pareja, que tras resistirse dentro del auto decidió salir y correr por la ruta buscando ayuda.

Los desconocidos les arrojaron piedras para obligarlos a bajar, rompiendo el parabrisas y produciendo daños en la carrocería del vehículo.  Allí aparecieron al menos otras dos personas adultas, además de una moto con dos encapuchados que fueron quienes los quisieron agarrar, pero el hombre simuló con su celular que tenía un arma y eso los hizo dudar logrando ganar valiosos minutos. 

En la desesperación la mujer llamó al 911 y la respuesta de la policía por suerte no se hizo esperar y en pocos minutos llegaron dos móviles con ocho policías que hasta tuvieron que hacer dos disparos al aire para controlar la situación. 

“Es una experiencia que no se la recomiendo a nadie”, dijo Santamría Live en diálogo con LA ANGOSTURA DIGITAL, “mi mujer entró en pánico y corrimos por la ruta sin saber qué hacer, hasta pasó en ese momento una camioneta que pese a las señas desesperadas que les hicimos no se detuvo. Todo fue como en una película de terror, pero por suerte la policía llegó muy rápido, porque sino no sé qué nos hubiera pasado”.

Hoy el matrimonio está hospedado en nuestra localidad y disfruta de la tranquilidad de sus merecidas vacaciones, pero Santamaría reconoció que “esta experiencia me enseñó que nunca más viajo de noche, los riegos cada día son más grandes”.