El fiscal analizará los resultados de la autopsia. La pequeña había ingresado con un cuadro de desnutrición y deshidratación al hospital y falleció dos días después.
La muerte de una beba de 12 días continúa siendo objeto de investigación por parte de la Justicia. Este martes se realizó un allanamiento en el domicilio de los padres, ubicado en el barrio El Frutillar. La pequeña nació el 1 de junio en el hospital zonal y permaneció unos días internadas.
Trascendió que la menor padecía una cardiopatía, pero esto fue desmentido por la directora del nosocomio, Mercedes Ibero. “Nació en perfecto estado, pero los padres no concurrieron al control que se hace a la primera semana de vida”, aseguró y agregó que el cuadro de salud que presentaba era “gravísimo”, por lo que se estima que sufrió vómitos y/o diarrea durante varios días.
El sábado la niña ingresó al nosocomio con un cuadro de desnutrición y deshidratación y permaneció internada hasta el lunes, día en que falleció. La Justicia ordenó también el secuestro de todo el material médico relacionado con el deceso y se practicó una autopsia, cuyos resultados no trascendieron.
Ibero remarcó la importancia de los controles en los bebés recién nacidos dado que es la única manera de evaluar su correcto desarrollo y crecimiento. En caso de que la leche materna no sea suficiente, el hospital provee una fórmula especial para bebés pequeños. (ANB)