El bloque de diputados del MPN presentó un proyecto de ley para que el gobierno provincial determine su aplicación con acuerdos y convenios con los municipios.
La ley nacional 26905 fue sancionada en el 2013 con el objetivo de promover la reducción del consumo de sodio en la población fijando los valores máximos de sodio a alcanzar en la elaboración y producción de distintos productos alimentarios, mediante la progresiva disminución. De esta forma, se busca disminuir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión, al reducir el contenido de sodio en los alimentos procesados.
Puntualmente, la norma establece la reducción progresiva de la sal contenida en los alimentos elaborados hasta alcanzar los valores máximos en cada grupo alimentario; regula la fijación de advertencias en los envases sobre los riesgos del consumo en exceso de sal; promueve la eliminación de los saleros en las mesas de los locales gastronómicos; fija el tamaño máximo para que los envases en los que se venda sal no superen los 500mg y establece sanciones a los infractores.
A nivel provincial, Neuquén cuenta con la ley 2858, la que limita la oferta espontánea de sal en todo tipo de establecimiento gastronómico, público o privado, excepto que el cliente lo solicite expresamente, en cuyo caso se debe poner a su disposición sal dietética con bajo contenido en sodio.
También estableció la obligatoriedad de incorporar en las cartas de menú la leyenda “El consumo de sal es perjudicial para la salud”. Cabe mencionar que la ley nacional se suma a una serie de iniciativas previas, todas ellas orientadas a la disminución del consumo de sal, como por ejemplo el Programa “Menos sal Más vida”, del Ministerio de Salud de la Nación y el Convenio Voluntario de Reducción Progresiva de Sodio en los Alimentos Procesados, con la adhesión de cámaras de la industria alimentaria y una importante cantidad de empresas productoras.