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El amante más austral de las palabras es barilochense

Alberto Romero, jugador de Scrabble. Foto: ANB/Chiwi Giambirtone.
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Alberto Romero es un amante del Scrabble, un juego de nombre difícil, pero que despierta pasiones en el mundo entero. Desde el 18 al 25 de octubre estará representando a Argentina en Colombia, junto a 18 jugadores más.  

En Bariloche hay grandes representantes de distintas disciplinas, pero hay algunas que aún no son tan conocidas, como es el caso del Scrabble. Este juego que pone en el tablero todo el conocimiento y la cultura de una persona, en la ciudad de los lagos tiene nombre y apellido. Se trata de Alberto Romero, quien representará a la Patagonia en el Mundial de Scrabble en español que se llevará a cabo entre el 18 y el 25 de octubre en Colombia.

Su pasión nació a los 7 años, cuando jugaba en familia, pero recién hace poco se dio cuenta de que podía representar a su ciudad natal en el mundo entero con su intelecto lúdico. “Cuando descubrí que podía jugar en internet, ahí empezó todo”, relató en diálogo con ANB, Alberto.  Es que tiempo atrás, un grupo de argentinos armó un portal para que todos puedan jugar y practicar online. La página se llama redeletras y ya cuenta con más de 300 mil jugadores.

Alberto además destacó el importante rol del Scrabble en cuanto a la salud, ya que hay estudios que indican que ayuda a prevenir el Alzheimer, debido al constante ejercicio de la memoria. El jugador aseguró que “el cerebro es un músculo, si lo tenés en movimiento, se desoxida”. Este es el segundo mundial del que va a participar el jugador, aunque hubo otra oportunidad en la que no concurrió a competir, sino que fue con un stand up “muy gracioso, para aportar algo distinto”, expresó.

El año pasado, Alberto quedó en el puesto 60 de los países de habla hispana, y este año va por más, “mi aspiración es llegar a mitad de tabla, aunque ya el hecho de estar en el mundial es increíble”, manifestó. A pesar de ser el mundial en español, participan también jugadores de Francia, Israel, Polonia y Suecia, que “curiosamente, juegan en español perfectamente”. El año pasado, Alberto viajó a Francia, también a participar de una instancia mundialista.

Este jueves 15 parte rumbo a Colombia, y todos los viajes que hace “los costeo de mi bolsillo”, sostuvo. Es que a veces, hay iniciativas que no son tomadas en cuenta, y el apoyo gubernamental se hace más difícil, cuando no se trata de los clásicos deportes o disciplinas.   En el mundial hay tres categorías para los competidores. Una es la Copa de las Naciones, que se juega en equipos de cinco personas con tres tableros, la otra es Duplicadas en la que Argentina es tricampeona y la individual, en la que participará Alberto, que se juega con dos personas enfrentadas.

El idioma español es “muy rico”, señaló Alberto, ya que para el Scrabble, cuenta con 660 mil palabras aprobadas. Por otra parte, otras lenguas como el inglés por ejemplo, sólo cuentan con alrededor de 220 mil. La pasión de Alberto no se queda en participar en un mundial, todo lo contrario, día a día pone especial énfasis en intentar difundir esta actividad en Bariloche. Todos los viernes de 16 a 18 en la Casa del Deporte se reúnen aficionados a aprender, jugar y divertirse.

El taller es libre para todo aquel que desee poner en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida. Además, cada fin de semana previo a Semana Santa, y desde hace siete años, organiza “el torneo más austral del mundo”, del que participan jugadores de muchas localidades y países. Además de esto, el Scrabble no tiene frenos y llegó incluso a las escuelas.

Es una iniciativa que Alberto presentó en el Instituto de Formación Docente Continúa, y que pudo llevar a cabo en las escuelas primarias 321 y las 324. El objetivo de este empedernido jugador es alcanzar  a todas las escuelas con talleres para los niños y aún más, sueña con que “cada pibe tenga un tablero”, pero lamentablemente a veces implementar nuevas técnicas de aprendizaje cuesta mucho, y “tras golpear muchas puertas, sigo sin respuestas”, se lamentó.

Poco queda por decir de un perfecto conocedor del diccionario, que llevará a la Patagonia hasta Colombia, y que, apasionado por un juego que puede ser mucho más que eso en la vida cotidiana, deja sin palabras a todos los barilochenses. (ANB)