La nueva Ley de Bosques establece penas más duras y amplias por la tala ilegal de árboles. La normativa fue aprobada por la Legislatura en segunda vuelta. También serán multados los arquitectos.
No sólo serán sujetos de sanción los que corten los árboles sin autorización, sino también los arquitectos que dirijan los proyectos, los dueños de las obras y quienes sean propietarios o permisionarios de tierras.
La Ley que dispone este nuevo encuadre fue votada en segunda vuelta la semana pasada en la Legislatura de Río Negro y presentada por los parlamentarios de la zona Andina provincial Silvia Paz y Alfredo Martín.
“Partimos de una muy mala situación, con una ley de 1972, que tomaba como aforo básico el álamo, y se debía pagar -a precios de hoy-, multas de apenas 25 pesos por ejemplar”, afirmó Martín, quien remarcó que en este contexto las multas “se apelaban, nunca se cobraban y se devolvían las herramientas en función del 14 bis de la Constitución”.
Ahora se modificaron varios aspectos, por ejemplo, la multa mínima será de tres sueldos de la administración pública, lo que representa entre 40.000 y 45.000 mil pesos, con sanciones máximas cercanas a los 450.000 pesos.
Martín aclaró que “se les van a retener las herramientas y los vehículos”, y añadió que “con el laxo régimen anterior, acumulaban multas y seguían”.
“Para la provincia y para todos los argentinos, esta Ley es una manera de mantener y proteger a los bosques andinos y sus variedades autóctonas, de contener la tala indiscriminada y el furtivismo”, sostuvo Martín al finalizar la sesión. El legislador consideró que la forma de poner coto esos ataques al bosque “es cobrando las multas como se debe”.
Martín destacó que localidades como Bariloche y El Bolsón han sido severamente afectadas por una “invasión de aserraderos portátiles“ que facilita la actividad de los ilegales.
Según establece la flamante Ley, las sanciones serán aplicables previo sumario sustanciado en la jurisdicción en donde se realizó la infracción y se regirán por las normas de procedimiento administrativo que corresponda. (ANB)