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Sat, Jun

Los 5 malos usos que dan al Whatsapp del grupo de padres del colegio

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Ya no se discute que Whatsapp es una herramienta ideal para estar en contacto con las madres y los padres de los chicos de la clase....pero los adultos han terminado tergiversando su uso, problematizando aún más la relación familia-escuela.

Los padres de los alumnos de primario, especialmente, suelen dar más dolores de cabeza a los docentes que sus propios estudiantes del aula. Los maestros bien pueden dar una lista de los males que los adultos generan, interfiriendo en las ya difícil relación maestro-alumno.

En los últimos años, la tecnología amplificó, amplió y profundizó esta brecha entre familia y escuela, revelando casi siempre el doble lenguaje de los padres": delante del profesor dicen una cosa y luego en el Whastapp… otra. Nadie discute que Whatsapp es una herramienta fantástica que permite estar en contacto con las madres y los padres de los chicos de la clase, algo que es una ventaja y de mucha utilidad para intercambiar información sobre reuniones, cumpleaños, trabajos en grupo y novedades del colegio.

De todos modos, a estas utilidades se le ha pasado a dar otras que hoy generan más problemas que armonía al trabajo de aprendizaje de los chicos.

Agendas

Hemos pasado a querer "controlar" absolutamente todo: tareas, deberes, respuestas de ejercicios, etc. Tal es así que son habituales los mensajes: "Mi hijo no tiene la agenda y no sabe qué ejercicios hay que hacer". De hecho ya hay algún centro educativo que ha tenido que elaborar una circular en la que se apela a la responsabilidad de todos los padres en el uso de esta sistema de mensajería destacando que esto ayudará a sus hijos "aprender a ser más responsables y escuchar al profesor… en definitiva, a ser autónomos y a solucionar los problemas ellos mismos".

No debemos anticiparnos a todo y como padres hemos de trabajar para favorecer la autonomía de nuestros hijos. Les servirá de mucha ayuda para la vida: eduquemos en la responsabilidad para que aprendan a asumir sus propias responsabilidades, que no quede solo en la teoría.

Críticas

Nos encontramos también con casos más preocupantes de madres y padres que se dedican a realizar una crítica (generalmente destructiva) sobre la labor del profesor: "pone excesivos deberes", "no me gusta cómo trabaja con los niños", "les pone pocas tareas para vacaciones con el tiempo que tienen", etc.

Lo que sea con tal de cuestionar la labor del docente. Pero no siempre es culpa de los padres proceder de este modo sino que se favorece desde algunos centros ya que los mismos mantienen sus puertas cerradas a todo lo que venga del exterior y las familias se encuentran con que no saben lo que ocurre allí ni se les deja participar. Es momento de derribar los muros y empezar a trabajar y educar e equipo.

Pero estas críticas vertidas en el grupo no solo van dirigidas a los profesores sino también hacia otros padres y madres produciéndose enfrentamientos también entre ellos. Peor que los niños…

Sembrar dudas

También existen madres y padres que se dedican a difundir rumores sobre el profesor creando confusión y malos entendidos: ""a mí me han dicho…"", ""me han contado que"…", ""he oído que…"...".

Estos rumores se alimentan de la credibilidad que le da el resto del grupo. Hay quien busca ser escuchado y se inventa cualquier cosa para conseguirlo, no tiene vida propia y por eso vive de la historia de los demás.

Solucionar problemas

Hay padres y madres que pretenden solucionar sus problemas y diferencias con el profesor en el grupo: "a mi hijo no le hace caso", "a mi hijo no le atiende", etc.

Esto crea mayor confusión e intoxica el ambiente del grupo. Si realmente considera que esto es así lo que debe hacer es ir directamente a hablarlo con el profesor en el centro.

Subgrupos o grupos alternativos

Algo que está ocurriendo es la creación de varios subgrupos o grupos alternativos dentro del mismo grupo en función de las afinidades o distanciamientos entre algunos padres miembros del grupo. Esto les permite compartir algunas cosas sin que el resto se enteren. Es que nunca falta la madre o el padre que quiere "marcar la diferencia" con el resto de los padres.

"Si el WhatsApp está que arde"... .

.. los profesores se preocupan. Compartir información entre padres en WhatsApp sobre la vida escolar de los hijos pueden llegar a convertirse en un caldo de cultivo de chismes de todo tipo, queda claro. "El problema surge cuando además de compartir información, los grupos de WhatsApp comienzan a ser un foro de opinión, protesta o rumorologia, crítica, enojos y hasta de insultos, en lo que se refiere a los profesores o al colegio y la opinión de una o dos familias pasa a ser considerada la opinión de toda la clase o de todo el colegio", comenta Jesús Jarque, pedagogo y directo de la web familiaycole.es.

El verdadero peligro, según este pedagogo, es "agrandar los problemas, porque lo único que genera es un malestar creciente, que al ser desconocido por el colegio y los implicados, no se puede abordar, desmentir o contra argumentar".

Por lo tanto, Jarque ofrece estas recomendaciones para que haga un buen uso del grupo de padres por WhatsApp sin caer en malas experiencias:

1. El grupo de WhatsApp es un medio para intercambiar información, facilitarla y solicitarla, relativa a la vida escolar de los hijos.

2. Hay que cortar los usos inadecuados, como la rumorología, las críticas destructivas, las murmuraciones... Se puede cortar animando a hablar con los implicados, no entrando en esas cuestiones o no participando en los debates.

3. Si el grupo sigue con un mal uso de comentarios, críticas... es mejor abandonarlo.

4. Ante cualquier problema, descontento, mal entendido... es mejor hablar directamente con los implicados: profesores, director del centro... así contrastará la información, y tendrá las dos versiones del problema. Es la forma de solucionarlo.

Fuentes: Geek Data, MDZ y ABC.es