El joven es intensamente buscado en la cordillera pero no aparece
Más allá de los indicios concretos de su paso por esta ciudad –hay testigos de su presencia hasta el martes 21-, el paradero de Rodrigo Hredil (22), el joven de Las Grutas desaparecido hace 11 meses, sigue siendo un misterio.
Durante toda la jornada del sábado, fuerzas policiales, la propia familia, amistades y hasta funcionarios municipales desplegaron en su búsqueda un amplio rastrillaje por los campings, refugios de montaña y albergues de El Bolsón, aunque “sin resultados concretos”, según resumió pasadas las 17 el titular de la Comisaría 12°, Miguel Ángel Relmo.
En coincidencia, el funcionario policial confirmó un pedido de colaboración a la policía del Chubut (desde la Comarca Andina hasta Esquel), para rastrearlo también en la franja cordillerana ante “el hipotético caso de que hubiese continuado haciendo dedo hacia el sur” a través de la ruta nacional 40.
Dicha posibilidad se sustenta en que habría sido visto “con esa intención a la altura del supermercado La Anónima”. No obstante, las cámaras de seguridad de ese comercio “no revelaron mayores detalles”. Asimismo, cabe recordar que hay testigos de la presencia de Rodrigo Hredil en la guardia del hospital de El Bolsón (donde habría pasado dos noches) y comprando un encendedor en un quiosco del barrio Luján (en la zona norte).
Sus últimas apariciones fueron solo, lo que permite deducir a los investigadores que habría abandonado la compañía de una pareja de titiriteros con la que se lo vio en Bariloche. El dato significativo de su paso por esta localidad es que todos aquellos que lo vieron y dialogaron con él recuerdan sus brackets y que se mostró “desorientado y confundido”, además de su altura (mide 1.89) y sus ojos claros. Sin embargo, todos coinciden en que “parecía un indigente; estaba harapiento, barbudo, y cubierto con una manta”, que dejó abandonada en la guardia hospitalaria.(DeBariloche.info)