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Tue, May

Sobreseyeron a la médica que atendió a la egresada fallecida en Bariloche

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Marisa Figueredo había sido imputada por homicidio culposo por la muerte de Julieta Uriarte. La familia ya apeló a la resolución.

La médica que atendió a Julieta Uriarte, la egresada que falleció en un hotel a causa de una enfermedad, fue sobreseída por no haberse encontrado elementos probatorios que demuestren un accionar imprudente al atender a la víctima cuando presentaba síntomas. 

El juez de Instrucción Ricardo Calcagno resolvió dictar el sobreseimiento de Marisa Belén Figueredo, tras haber analizado todas las medidas probatorias solicitadas en la causa. 

La médica había sido imputada por homicidio culposo por considerarse que actuó con negligencia al brindar asistencia a la joven de 17 años, cuyo deceso se produjo el 6 de octubre de 2015.

El juez consignó que “no se ha podido acreditar que la médica haya actuado en contra de los protocolos médicos”. 

La mujer, contratada por Universal Assistance, había sido la última profesional que atendió a Julieta cuatro horas antes de morir a causa de una sepsis severa por infección invasiva por neisseria meningitidis (meningococo).

La médica había concurrido cerca del mediodía a la habitación del hotel Sol donde se alojaba la joven porque presentaba un grave malestar, procedió a tomarle la temperatura y al no detectar fiebre se retiró del lugar. Julieta falleció ese mismo día a las 16:30 en la habitación que compartía con sus amigas.

La Fiscalía había calificado la conducta de la médica como negligente, ya que se retiró "sin realizar otras prácticas médicas como revisarla, interrogarla sobre sus dolencias, tomarle la presión arterial o auscultar sus pulmones”. 

Calcagno sostuvo en su resolución que "dicha omisión no es suficiente para considerar que podría haberse evitado el deceso de la víctima" y que "ello no traslada de manera directa y sin solución de continuidad la responsabilidad penal" de la médica.

Además indica que "si bien existió mérito suficiente para la citación a indagatoria de Marisa Belén Figueredo, no se encuentran elementos probatorios objetivos e independientes que demuestren un accionar imprudente, negligente o por impericia de la profesional, como así tampoco por inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo por parte de la imputada, ya que no se ha podido acreditar que la médica haya actuado en contra de los protocolos médicos".

“Téngase en cuenta –continúa el magistrado- que los tipos culposos no prohíben atendiendo a la finalidad misma, sino a que la programación de la causalidad es defectuosa porque viola un deber de cuidado. Cualquier actividad requiere cierto cuidado y, al dotar de sentido a una acción, debe evitarse que esa exteriorización que cambia algo en el mundo provoque un conflicto por lesionar o matar a alguien. Sin embargo, la evitabilidad del conflicto no puede determinarse sin averiguar cuál era el sentido de la acción, porque no hay un deber de cuidado general válido para todas las personas y todas las actividades. Las fórmulas generales sólo indican la necesidad de precisar reglas concretas y, justamente, no puede establecerse qué, deber de cuidado tuvo a su cargo el agente sin saber primero que estaba haciendo, es decir, conocer la finalidad de su conducta..."

"Es necesario a los efectos de establecer la responsabilidad proveniente de la culpa, determinar si entre la conducta del agente y el hecho existe un nexo de antijuridicidad, en tanto sólo se justifica atribuir el resultado, si éste fue causado por una conducta descuidada y por ello antijurídica" señala la resolución, la que ha sido apelada por la querella en representación de los familiares de la joven Julieta Uriarte.

Para dictar la resolución el juez analizó todas las medidas probatorias solicitadas y realizadas desde el comienzo de las actuaciones: informes médicos, informes del médico policial, pericias del Cuerpo Médico Forense, testimoniales, informes de estudios realizados, entre ellos resonancia magnética y estudios bacteriológicos e histoanatomopatológico de las muestras extraídas del cuerpo de la víctima. El último de los estudios mencionados fue realizados por el Laboratorio Regional de Investigación de Comodoro Rivadavia. 

Se solicitó además la copia de la Historia Clínica de la víctima y se requirió informe al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ese informe reveló que la causa de muerte de Julieta Uriarte fue una sepsis severa - shock séptico por infección invasiva por neisseria meningitidis, también conocida como meningococo, es una infección bacteriana.(B2000)