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Wed, May

Un multitud marchó en silencio para pedir “Justicia para Todos”

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Más de dos mil personas marcharon desde la Escuela de Arte la Llave hasta el Centro Cívico en lo que denominaron, “la marcha del silencio”.

Sin banderas partidarias, marcharon en un profundo silencio que se quebró en el Centro Cívico con el clamor de miles de personas que gritaron “Justicia, Justicia para todos”.

La familia de Micaela lamentó la ausencia de autoridades del Ejecutivo y Legislativo. Patricio Vargas y Miriam, llamaron a “seguir juntos, no nos abandonen, el lunes al mediodía marcharemos hasta los Tribunales exigiendo al fiscal y juez, respuestas concretas”, dijeron antes de la desconcentración.

Ya con la ingrata noticia de saber que el cuerpo hallado era de Micaela, Patricio Vargas, ex pareja de la víctima, encabezó la marcha que convocó a unas dos mil personas, saliendo de La Llave hasta el Centro Cívico. La marcha del silencio, que no tuvo banderas partidarias, recorrió las calles barilochenses y fue acompañada por bocinazos y aplausos en las veredas, tanto por Onelli como por Moreno.

Ya en el Centro Cívico, Patricio Vargas, agradeció el “acompañamiento en paz, tal como lo pedimos”, dijo y a continuación, la vecina Miriam, señaló ante la multitud que “esto recién comienza, les pedimos que sigamos así, todos juntos, los convocamos para el lunes a las 12, desde Onelli y Moreno, marcharemos hasta los Tribunales exigiendo respuestas del fiscal y del juez, que la Justicia sea para todos por igual, Micaela vivía en el Alto, basta de discriminación, la Justicia debe ser para todos por igual”, expresó.

Luego gritó los nombres de las tres últimas mujeres víctimas de feminicidio obteniendo la respuesta de “¡presente!”, de todos los manifestantes.

En el final, Patricio, con la voz casi quebrada, aludió a la “falta de trabajo real de la Policía y la Justicia, me pedían a mí si tenía alguna pista”, sostuvo y reiteró la convocatoria para el lunes, indicando que “a Micaela la velaremos en el barrio Dos de Abril mañana (por hoy), y siempre en paz, exigiendo justicia para todos”, concluyó. La respuesta de los presentes fueron aplausos y el grito de “Justicia, Justicia, Justicia”.

Sin dudas, una demostración de que la sociedad barilochense está decidida a pedir un cambio. A que se ponga fin a tanta violencia irracional y que de una vez por todas, en cualquier ámbito, vuelva la paz, a ser una ciudad donde los niños puedan jugar sin temor, los jóvenes no estar expuestos a los peligros de las grandes urbes, y las mujeres tengan la seguridad de que cuando están viviendo momentos difíciles sean protegidas, cuidadas y no dejadas libradas a su suerte.