Un hombre falleció en el acto al salir despedido y ser aplastado por el propio vehículo que conducía, tras perder el control y dar varios tumbos a unos 1.000 metros del puente sobre el río Curruhué de la Ruta Nacional 40.
El hecho ocurrió alrededor de las 9:30 de ayer a la altura del kilómetro 2.244, a unos 5.000 metros del acceso principal a Junín de los Andes, en dirección hacia la ciudad de San Martín de los Andes, ubicada a 40 kilómetros de aquí.
Si bien no se informó oficialmente la identidad de la víctima, trascendió que se trata de Alejandro Resse, de 76 años y vecino de San Martín de los Andes. Conforme los datos preliminares recogidos por este diario en el lugar del siniestro, la Peugeot Partner patente MHT-322 se cruzó de carril por causas que se ignoran, mordió la banquina contraria, dio al menos dos tumbos y quedó detenida sobre sus ruedas pero en sentido contrario.
Sin embargo, en esa maroma el conductor salió despedido y quedó aplastado debajo del rodado, lo que le provocó muerte, que habría sido instantánea.
Si bien no se consignaron otros detalles, resultaría claro que el infortunado Resse no llevaba colocado el cinturón de seguridad. Por otra parte, si bien el rodado evidencia las muestras del vuelco, no pareciera haber sufrido fallas estructurales y ni siquiera se le desprendió el parabrisas. El único vidrio que se hizo trizas fue, precisamente, el del lado del conductor.
A los pocos minutos y merced al llamado de automovilistas que se encontraron con el trágico cuadro, acudieron móviles policiales, Bomberos de Junín de los Andes y personal del hospital local.
Los bomberos debieron trabajar con tijeras y tacos para poder extraer el cuerpo. Peritos policiales realizaron los relevamientos de datos de rigor sobre distancias de frenado, posición del vehículo y otras evidencias e indicios que permitan arrojar luz sobre la dinámica del accidente.
La salida de vía se produjo en un sector de recta inmediatamente después de sortear una curva y no hay en el sitio muestras que sugiriesen la intervención de un tercero o incluso de un animal, que pudiera haber precipitado la rodada.
Durante ese lapso se pudo circular de forma restringida a un carril y bajo el control de los policías de Tránsito.
Fuentes consultadas por este diario dijeron que familiares de la víctima solicitaron dejar sin efecto la autopsia.
En el mismo sitio tuvo un accidente hace más de seis años el entonces legislador provincial Enrique Campos, por fortuna sin consecuencias graves.(ASM-Río Negro)