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Sat, Jul

Aubert: “Con sólo recorrer los barrios se aprecia la desidia en el tratamiento de nuestros bosques urbanos”

Sociales
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Mientras en el mundo cada día se encuentra más presente esta concepción entre el ser humano y la conexión con otros seres vivos, en Villa La Angostura, por su cultura, por falta de controles serios y estrictos o por la desidia de la gobernanza local, cada vez nos distanciamos de conocimientos de vanguardia ¿Será por la misma abundancia de naturaleza en nuestros entornos, que no le damos el valor que se merece? Así reflexiona Juan Aubert para su columna de naturaleza y salud.

 

Hurgando sobre formas novedosas e interesantes de ir corrigiendo el alejamiento del Hombre urbano de la naturaleza, encontré un artículo publicado en la página web, “La Estrella de Panamá” por Haydée Osorio Ugarte, que me pareció un buen disparador para analizar la problemática local si no cambiamos nuestra mirada sobre los desarrollos urbanos.

“En el diccionario de la Real Academia Española, 'bio' está asociado a una vida u organismo vivo y el respeto al ambiente y 'filia' está asociada a la afición o amor a algo.

Edward O. Wilson elaboró este concepto en mayor detalle y sugiere que los humanos sienten una afinidad innata por todo lo viviente. Wilson, biólogo estadounidense, es también coautor del concepto de biodiversidad. 

Los elementos biofílicos de la escala de entornos habitados influyen en los bosques urbanos, los parques ecológicos, los jardines comunales, los parques de bolsillo; elementos que reverdecen las áreas con alto porcentaje de construcciones e infraestructuras civiles grises.

Bettina Bolten y Giuseppe Barbiero definen en su publicación 'Diseño biofílico´: cómo mejorar la salud y el bienestar físico y psicológico en nuestros entornos construidos' a la biofilia como, la afiliación emocional innata de los seres humanos a otros organismos vivos. Los autores indican que la biofilia abarca una variedad de actitudes, emociones y valores que, en conjunto, constituyen nuestra relación con la naturaleza y concepto que crea el diseño biofílico.

El diseño biofílico se considera como una ciencia aplicada, orientada a planificar espacios artificiales que reflejen la biofilia, para con ello, lograr la generación de espacios que reducen el estrés, estimulan la creatividad y el pensamiento claro, al igual que mejoran el bienestar físico y psicológico de quienes los visitan.

El objetivo del diseño biofílico es simple y busca la experiencia directa de la naturaleza y la experiencia del espacio y el lugar, es decir, el diseño al incorporar la afinidad humana con la naturaleza en el entorno construido. Si se usa de manera apropiada y específica, se puede construir en una serie de opciones para emplear el diseño biofílico de manera efectiva.

La aplicación del diseño biofílico, según el arquitecto Cristian Bastidas, influye en la relación directa hacia la experiencia saludable del desarrollo del bienestar.

Bastidas ha planteado en su trabajo de investigación denominado 'La biofilia en arquitectura, un entorno para el bienestar' que “la biofilia habla del vínculo que tiene el ser humano con la naturaleza y cómo la relación directa o indirecta con ella ofrece beneficios que implican obtener el bienestar perdido, por medio de sensaciones de tranquilidad, de vida, de ambientes saludables, de espacios que reflejan que la conexión que hubo en tiempos primitivos sigue en el interior de la persona y se hace indispensable para un desarrollo de vida pleno, más aún en quebrantos de salud, que ayudan a una recuperación más rápida y a disminuir el dolor en el proceso”

También agrega que “de esta manera una relación entre lo construido y lo natural puede potenciar el bienestar de la persona en el día a día y mejorar su rendimiento en todos los aspectos, mediante un diseño arquitectónico que permita involucrar la naturaleza en espacios interiores y complementarlos en los exteriores”.

“Una relación entre lo construido y lo natural puede potenciar el bienestar de la persona en el día a día y mejorar su rendimiento en todos los aspectos, mediante un diseño arquitectónico que permita involucrar la naturaleza en espacios interiores y complementarlos en los exteriores”.

Tipos de diseños biofílicos

Bastidas hace hincapié en que la teoría del diseño biofílico ha buscado categorizar los enfoques que abarca en tres categorías. La primera, la naturaleza del espacio. La segunda, analogías naturales. La tercera, naturaleza en el espacio.

En el caso del diseño de edificaciones como hospitales, centros educativos y centros de cuidados como guarderías, esta última categoría se refiere a la presencia directa, física y efímera de la naturaleza en un espacio o lugar. Los factores en esta categoría son principalmente sensoriales y de conexión visual que tienen una relación directa con elementos naturales, así como conexión no visual que se da por medio de olores, sonido y textura.

La presencia de luz natural controlada, cuerpos de agua, variaciones térmicas y corrientes de aire tienen una relación con la variabilidad de la naturaleza y que generan dinámica y relajación.

Elementos de diseño biofílico

Los elementos del diseño biofílico dependen de sus escalas de aplicación. Siendo posibles las escalas de edificios, cuadras o manzanas, calles, vecindarios o barrios, comunidades y regiones.

En el caso de los edificios, los elementos biofílicos que logran la naturaleza del espacio son las azoteas verdes, jardines verticales, muros verdes y jardines de interior.

En relación con la escala de cuadras o manzanas, los elementos biofílicos son los patios verdes, viviendas agrupadas en torno a un área verde, jardines y plantas nativas.

En la escala de calles, son aquellas con elementos biofílicos de calles arboladas, jardines de bancas, arbolado urbanos, huertos urbanos que aportan alto grado de permeabilidad al entorno.

Los elementos biofílicos de la escala de vecindarios o barrios incluyen la restauración de las quebradas, riachuelos, los bosques urbanos, parques ecológicos, jardines comunales, parques de bolsillo elementos que reverdecen las áreas con alto porcentaje de construcciones e infraestructuras civiles grises. En cuanto a la escala de comunidad, los elementos biofílicos con los arroyos urbanos y áreas cercanas a las orillas (riberas) de los ríos, afluentes o riachuelos, las redes ecológicas urbanas, las escuelas verdes, el dosel del arbolado urbano, los bosques comunitarios, huertos urbanos y corredores verdes.

Los elementos de la escala de región incluyen sistemas fluviales y llanuras de inundación, sistemas ribereños y corredores biológicos principales.

Aplicaciones

Existen diferentes estudios de autores reconocidos que realizaron investigaciones científicas sobre los efectos de los árboles, jardines y senderos naturales sobre el índice de calor y la salud infantil para diseñar la metodología basada en elementos biofílicos en centros educativos. Esta investigación realza el valor del diseño biofílico, dado que una vez que se han determinado los sitios con altos puntos de calor, es posible diseñar elementos que apoyen en la disminución de este, a través de sombras creadas por jardines verticales, muros verdes o parques de bolsillo que eleven la humedad del sitio y disminuyan la temperatura de estas áreas de recreo. Los autores concluyen que estos métodos pueden ser utilizados por investigadores y profesionales de la salud pública para informar el rediseño de espacios verdes frente al cambio climático y las inequidades en salud ambiental.”

Conclusiones:

Es cierto que con los entornos en los que habitamos en nuestra Patagonia Andina, su aplicación no sería tan estricta. En realidad, lo que quiero significar es cómo en otros lugares del mundo, especialmente en los grandes centros urbanos, acuden a estos elementos de vanguardia para paliar la falta de ambientes naturales que, como consecuencia del “desarrollo” han diezmado. Están reflexionando porque han percibido de manera manifiesta que la naturaleza va de la mano del bienestar de los seres humanos, y que, seguramente siendo tan contundente, en corto tiempo se deberá repensar el propio concepto de salud.

Aquí, en ciudades del Sur, especialmente en Villa La Angostura, vemos como es poco valorado este concepto de preservación a la hora de autorizar obras de todo tipo, especialmente las que vemos que se están promoviendo por redes sociales en estos días y también con sólo recorrer los barrios se aprecia una sustancial desidia en el tratamiento de nuestros bosques urbanos.

¿Éste es el legado que los angosturenses quieren para con sus descendientes? ¿O podríamos incorporar estas visiones para evitar el mal que hoy sufren las poblaciones que se alejaron de los ambientes naturales?

EL PODER SANADOR DE LA NATURALEZA

Columna de Juan Aubert, en exclusiva para La Angostura Digital. Hoy La biofilia

www.anfitriones.com.ar

Fuentes: autores Lanza, K., Alcázar, M., Hoelscher, DM y Col.

Haydée Osorio Ugarte para la Estrella de Panamá