Se trata de Gastón Rossi que fue a trabajar en diciembre a un centro de Ski en Utah para hacer la temporada de invierno. Otro grupo de argentinos están en una casa prestada, durmiendo entre ratas y usando muebles que sacaron del basurero. Ver Video.
Gastón Rossi salió de Villa La Angostura en diciembre pasado para ir a trabajar en la temporada de invierno a un centro de Ski de Utah, Estados Unidos, como lo hacen cientos de argentinos.
Por esos días nadie imaginaba que el coronavirus se iba a transformar en una pandemia mundial que causaría miles de muertos y consecuencias inéditas.
Gastón tenía contrato de trabajo desde diciembre hasta el 27 de marzo pasado, pero contó que cuando se declaró la pandemia “acá cerraron todo”.
“El 14 de marzo nos juntaron y nos dijeron: desde mañana estamos cerrados, no hay más trabajo y a todos los extranjeros no dijeron que nos volvamos a nuestros países”, relató Gastón en una comunicación con LA ANGOSTURA DIGITAL desde Los Ángeles, Estados Unidos, donde se encuentra varado estos días.
“No solamente tenía compañeros argentinos, también europeos, australianos, de Nueva Zelanda y de otros países de Sudamérica”, contó.
“Así que todos se volvieron a sus países sin más problemas que conseguir hablar con la aerolínea y adelantar el pasaje”, afirmó.
“Yo después de muchos días y horas de estar en espera al teléfono, pude adelantar mi pasaje de vuelta para el 26 de marzo, saliendo desde Los Ángeles para Ezeiza”, agregó.
Viajó hasta esa ciudad con la esperanza de volar de regreso, pero el vuelo se suspendió porque Argentina había cerrado sus fronteras.
Dijo que su pasaje de regreso esta cancelado por Latam “y supuestamente lo puedo reprogramar, pero nunca me deja confirmar ninguna fecha”.
Destacó que un compañero de trabajo lo dejó quedarse en su hogar. Allí, permanece a la espera de poder volver al país. Está agradecido de su compañero y su familia “porque sería muy costoso estar pagando alquiler cada día, sin saber hasta cuando”.
En comunicación con LA ANGOSTURA DIGITAL Gastón aseguró que son muchos los argentinos que se encuentran en la misma situación en varias ciudades de Estados Unidos.
“Hay muchos casos súper complicados. Yo estoy en grupos de whatsapp de gente varada en diferentes ciudades de acá y todo el tiempo están mandando mensajes, tratando de ayudarse entre todos”, comentó.
Situaciones límites
“Hay diabéticos que tuvieron que pagar mil dólares por su lapicera de insulina, otros 100 dólares solo para tener una receta médica para poder comprar su medicamento”, manifestó Gastón.
“Gente que ya no le queda plata para pagar alquiler y no sabe adónde ir, y van a parar a algún barrio muy inseguro; o por ejemplo, una familia que les dejaron quedarse en una casa totalmente vacía que está a la venta, pero está llena de ratas, gente que compró hasta 3 pasajes de vuelta porque se los iban cancelando y querían volver sí o sí”, contó Gastón.
“Esperar y tener paciencia esa sería la información oficial”, respondió cuando se le preguntó por la respuesta que había recibido del Consulado Argentino en Los Ángeles o la Cancillería.
“La única ayuda que comentaron en esos grupos que recibieron, fueron unas gift cards de 100 dólares para un supermercado que les dieron a algunas personas en Miami, pero fueron muy pocas personas. Otras estaban tratando de que les den y no lo conseguían”, sostuvo. “Eso fue la ayuda del gobierno”, agregó.
En el grupo de WhatsApp la información que circula es que los vuelos a Argentina “de TODAS las aerolíneas están cancelados hasta nuevo aviso, el gobierno cerró fronteras inclusive para sus ciudadanos”.
“Los vuelos ÚNICAMENTE los autoriza el gobierno nacional. Dependemos de ello. El consulado argentino no tiene potestad”, es la información que manejan en ese grupo de argentinos varados en Estados Unidos. “Hay más de 1200, solamente de los que nos comunicamos por WhatsApp”, indicó Gastón.
“Lo único que quisiera es poder hacer lo mismo que hacen en todo el mundo, quedarse en casa. Pero en casa, no en otro país. Y si no se puede volver ya, aunque sea una fecha. Que den una fecha, un cronograma de vuelos, algo para poder planificar un presupuesto para los días que me quedan acá y tener un poco menos de incertidumbre”, pidió Gastón.
Es el mismo reclamo de miles de argentinos varados en numerosos países.