Juan Aubert escribe para la Angostura Digital sobre la preocupante realidad que se observa en distintos barrios y lugares característicos, en donde la falta de planes de acción coordinados, controles, y acatamiento de las normas están provocando un efecto negativo sobre el ambiente y el entorno natural de la zona.
Desde que este medio me dio la oportunidad para publicar esta columna, he estado tratando diferentes temas vinculados al Turismo, Ambiente y Educación. Siempre con un espíritu positivo y optimista, destaqué las enormes ventajas que Villa La Angostura tiene para ser un destino de excelencia para el Turismo de Naturaleza, potenciándolo como un Destino Verde. En ese sentido esbocé un plan estratégico e innumerables cuestiones que hacen al crecimiento exponencial de estas posibilidades.
En una de las últimas, decía que algo está pasando con el Ambiente de Villa La Angostura, porque desde los más diversos sectores de la ciudadanía angosturense se vierten pedidos y reclamos por el desastroso tratamiento en la gestión del Ambiente por parte del Municipio.
La apertura hacia nuevos desarrollos inmobiliarios sin control
Por otra parte, la semana pasada nos enteramos por una nota periodística que el Secretario de Turismo se reunió con inmobiliarias para analizar la posibilidad de que ingresen a la ciudad posibles inversores, sean particulares o desarrolladores.
Esto se debe a que se vislumbra para toda la Patagonia, y particularmente para la ciudad, que tendremos una importante migración interna, debido que la gente quiere escapar de los grandes centros urbanos, en busca de una mejor calidad de vida en lugares como el nuestro, pero se vuelve imprescindible cuidarlo como un tesoro porque en el mediano plazo, si seguimos así, desaparecerá.
Frente a este fenómeno, seguramente la construcción aumentará considerablemente respecto de la media anual. La pregunta del trillón es: ¿Cuáles son las medidas que el Municipio está proyectando ante esta situación? ¿Será capaz de llevarlas a cabo frente al complejo desorden interno actual?

¿Será que la cuarentena es un plan perfecto para crear confusión institucional, seguir quitándonos libertades y continuar atropellando a nuestros bosques y ecosistemas respectivos?
Los nativos y no nativos queremos esta porción de tierra conocida como el Jardín de la Patagonia, conservando sus características y no vamos a permitir que se siga contaminando nuestros vitales recursos naturales.
La preocupante falta de planificación
Para citar la importancia de lo que estamos hablando, me gustaría mencionar un párrafo de una nota publicada por el Dr. Gerardo Minnaard, como Secretario de Acción Política de la UCR local – en otro medio local- que hace referencia a este planteo.
“Nos daremos cuenta que una planificación inadecuada en algunas áreas (e inexistente en otras) y un liderazgo incompetente han colocado a nuestra Villa en un camino nuevo, muy preocupante y, lo peor, de todo sin retorno.
En marzo de 2021 habremos recibido a toda la gente que emigró y emigrará de los grandes centros urbanos hasta aquí, sumando más líquidos sin tratamientos al entrañable lago Nahuel Huapi”.
Es una gran verdad, por eso hoy tenemos que actuar peticionando y reclamando que se corrija este rumbo para que ponga las cosas en su lugar, sin peleas, sin autoritarismos, convocando a los que saben y a la gobernanza local que, si las convocatorias son sanas y van por buen camino, siendo un horizonte el que estamos señalando, acudiremos a brindar nuestro aporte y trabajo.
La alarmante realidad vista en distintos sectores de la localidad
Pero hoy la realidad es preocupante. Vasta recorrer los barrios de la localidad para darse cuenta de lo que está pasando. Claro, por dónde los funcionarios municipales y concejales no pasan o no quieren pasar. Sería bueno que el Intendente, que en el verano quería dar un ejemplo pintando las sendas peatonales en la Avenida Arrayanes, haga lo mismo en el barrio Altos del Manzano, por ejemplo, y vea las atrocidades que se llevan a cabo, con respecto a la tala sin control y sin ningún tipo de autorización, los movimientos de suelo de algunos emprendimientos, la ausencia de servicios e infraestructura para los particulares.
O para que no tenga que recorrer todo el barrio, desde la misma Ruta 40 puede verse entre dos conocidas hosterías lo que digo, incluyendo el arroyo de deshielo que atraviesa el lote, que además lo están tapando con ramas y demás desechos del bosque, pudiendo producirse un taponamiento que obstruiría la ruta considerablemente.(Tengo información de último momento, que ya habría intervenido ALPA)

Y para que quede claro que es un tema generalizado de todo el ejido, este fin de semana realizando una de mis actividades, bajamos por la Ruta 40 inmediatamente después de Puerto Elma hasta el Río Correntoso y es una vergüenza la gran cantidad de residuos que hay en el lugar. Ya no es culpa del turismo – somos los locales los que hacemos las cosas mal.
Luego nos enteramos que en la Ruta 231 por la zona de Laguna Piré, camino a la aduana, hay basura tirada a ambos costados de la ruta de manera alarmante. Si recorremos la reserva Laguna Verde es un espanto su estado (se anunciaron obras aún no realizadas), así podríamos ir enumerando uno a una las situaciones que hoy se viven en este sentido.
Vuelvo a preguntarme: ¿Qué está pasando con el Ambiente en Villa La Angostura? ¿Está fuera de control? ¿Dónde están los entes fiscalizadores y ejecutores? ¿El área de fiscalización de Turismo? Seguirá con los mismos criterios de fiscalización o incorporará nuevos instrumentos y parámetros de sustentabilidad, en función de la próxima certificación de 3 empresas B en Villa La Angostura, las únicas en toda la provincia del Neuquén. Creo que es hora de un cambio, no de un Intendente, sino de actitudes y aptitudes de su gobierno. Ante los hechos sobran las palabras
Es tiempo de correr el telón del cuco de la cuarentena, instrumento perfecto para que otros hagan lo que quieran frente a este Estado, que no se le cae una iniciativa abarcativa, que cubra las expectativas de toda la comunidad.
Juan Aubert
Anfitrión Turístico