El profesional es el coordinador médico de la Clínica Chapelco, nosocomio donde se trasladan los casos graves de Covid de Villa la Angostura y Traful. Dijo que la terapia intensiva está desde hace varias semanas con una ocupación total. “No sé si podemos aguantar un año más”, afirmó. Mirá el video con la entrevista
“La ocupación es continuamente del 100 por ciento en la terapia intensiva. Sale un paciente y entra otro. Hace varias semanas que no da tregua”, sostuvo el coordinador médico de la clínica Chapelco de San Martín de los Andes, Alejandro Galván.
En una entrevista con Daniel Osovnikar, del programa El Tren de FM Los Lagos 101.9 Mhz explicó que a veces un paciente empeora esa noche o se libera una cama “y automáticamente está esperando otro paciente. Por lo menos hace varias semanas nosotros en la clínica estamos trabajando al 100 por ciento”.
“Con el trabajo que tenemos acá es como que estamos agachando la cabeza y trabajando en la trinchera, pero hace muchísimo que la terapia está saturada”, afirmó. “Y los compañeros del hospital de Villa La Angostura están trabajando a full también”, destacó.
Contó que reciben pacientes derivados desde Villa La Angostura en forma permanente y aquellos que logran recuperarse vuelven a la Villa para terminar la internación en el hospital Oscar Arráiz.
“Está pandemia sacó las fronteras de lo público y privado y podemos trabajar en equipo que es lo único positivo que sacó la pandemia”, opinó. Y manifestó su deseo de que en el futuro se pueda seguir con esta modalidad de trabajo en conjunto.
Galván contó que la angustia que siente el personal de la terapia intensiva de la clínica es constante. “De hecho, hace poquito nos juntamos por zoom, y todos hablamos de sentir un cansancio extremo, presiones de todo tipo, angustia por no poder descansar, por no poder estar en casa y tomar un mate, el terapista que fue hisopado y hay que cubrirlo. Es desesperante desde lo emocional para los médicos y las enfermeras”, aseguró.

Mencionó que en el caso de las enfermeras a veces por falta de personal deben hacer doble turno y en enfermería son 16 horas trabajando con el cuerpo además del estrés del temor de equivocarse y se suma el estrés físico”.
Cambio de trabajo
“Hemos perdido enfermeros este año que pasó estando yo a cargo de la clínica. Enfermeros que se fueron a lugares más tranquilos a trabajar porque no aguantaron el ritmo o porque no querían vivir así”, reveló Galván.
“Agarrás a diez médicos que trabajan en clínica médica o en terapia intensiva y 7 te van a decir que durante este año se replantearon seguir trabajando en salud o trabajar en salud de esta forma, se replantearon ir a otro rubro de la salud porque llega un momento en que trabajás tanto y no hay ayuda, no hay respuestas”, aseguró.
“En Buenos Aires mis colegas están luchando por un salario digno”, lamentó y mencionó que hay médicos compañeros que les pagan en Buenos Aires 500 pesos la hora de guardia.
“Para mí es triste. Acá estamos un poquito mejor”, indicó. “Pero uno trabaja y trabaja y ya pasa por otro lado, ya el estrés de la exigencia es que hay que recibir al paciente, hay que estar si se enferma un compañero y alguien lo tiene que cubrir”, explicó. “No sé si podemos seguir, si podemos aguantar un año más”, admitió Galván.
Pidió a la población que evite las reuniones sociales, que cumpla las medidas preventivas. Y sobre todo, “que tengan paciencia. Si no podemos contestar es porque estamos entubando a alguien. A veces necesitamos la solidaridad de los familiares de los pacientes. Saber esperar. No damos abasto”.
“El estrés que tenemos nos hace tener fallas en la memoria y necesitamos el apoyo de las familias, que entiendan que estamos cansado y dando la mejor”, comentó. “Estamos buscando y necesitamos tener esa empatía que nos recargue la energía para seguir adelante”, sostuvo el médico.
Dijo que en marzo pasado fue el único momento donde tuvieron un pequeño descanso.
En ese lapso, señaló que la ocupación en terapia intensiva de la clínica Chapelco fue del 60 o 70 por ciento. “Ya en abril comenzó a aumentar y en mayo entramos a la terapia completa y continua”, comentó.
Picos de casos en todos lados
Planteó que la situación que hoy se vive “coindice con el pico en muchos lugares y es complejo porque en su momento, mis colegas de Buenos Aires nos vinieron a ayudar, pero ahora no pueden porque tienen que responder a sus lugares de trabajo y no pueden viajar”.
“Que los picos se hayan dado todos juntos hizo un poquito más difícil la situación. Ojalá que esto dure lo menos posible, la verdad que estamos agotados”, aseveró.
“A fin de mayo cumpliremos un año de atender al primer paciente de covid-19 en la terapia intensiva de la clínica”, sostuvo. Y comunicó que la tasa de mortalidad ronda entre el 25 y 26 por ciento en la terapia intensiva. “Esa es nuestra tasa de mortalidad por covid que es similar a la reportada por terapias intensivas de Buenos Aires”, explicó.
“Es un indicador que estamos haciendo las cosas creo que bien o similar a las terapias de intensiva de referencia del país”, valoró.
* Entrevista completa con Daniel Osovnikar