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Juan Aubert: El vínculo entre la salud y la naturaleza

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Salud y Naturaleza, desde Villa La Angostura Juan Aubert, presenta en este ciclo de notas para la Angostura Digital, a Mónica Mirta Ziegler, Licenciada en Ciencias Bilógicas y Terapeuta de Ayurveda, una mirada sobre la salud, desde otro lugar.

 

La medicina Ayurvédica, es definida y reconocida por la O.M.S, trata al paciente no la enfermedad. Toma en cuenta la prevención de enfermedades a través de un estilo de vida saludable. El principal remedio lo obtiene a partir de los alimentos. Puede combinarse con la medicina alopática en un sistema que aproveche lo mejor de cada una.

De manera introductoria, la medicina ayurvédica es el sistema médico tradicional de la India. El gobierno incorpora esta medicina ayurvédica en la carrera de pregrado «Bachillerato en Medicina y Cirugía Ayurvédica».

Administrativamente, la medicina ayurvédica está incluida dentro de una de las tres divisiones más importantes del Ministerio de Salud y Bienestar de la Familia, y forma parte del Departamento AYUSH (acrónimo de ayurveda, yoga, unani, siddha y homeopatía). Para graduarse de médico ayurvédico se debe estudiar esta carrera durante 5 años y medio.

En los países occidentales, con el ingreso de prácticas orientales tales como yoga y meditación el ayurveda, se ha incorporado a la llamada medicina alternativa. Algunas universidades médicas occidentales incluyen cursos, posgrados y especializaciones sobre esta rama de la medicina.

Actualmente hay un interés mayor en la medicina ayurvédica, puesto que sus seguidores creen que da una visión completa de los desequilibrios del ser humano al considerar aspectos de la naturaleza interna y externa del mismo.

La formación de Mónica como bióloga y terapeuta ayurvédica 

Todo lo que vive respira, necesita del oxígeno que producen las plantas. Todo lo que vive se alimenta del prana nutriente. Todo lo que vive se relaciona entre los seres vivos. Todo se transforma y en libertad evoluciona, elige estrategias para sobrevivir y disfruta el viaje de la vida. Cuando esto no es así, iremos muriendo poco a poco. Respira aire puro, respirar toxinas es ir contra la vida. ¿Lo entiende? 

Amo vivir aventuras en la naturaleza, el diálogo activo con ella es exquisito y se hace más maravilloso a medida que pasan los años. Estar atentos, sólo soltar las estructuras.

Desde pequeña tuve un gran maestro, mi padre, un aventurero sin igual me enseñó a respetar y disfrutar de la naturaleza. Hablaba con las plantas desde pequeña. Tenía mis sitios preferidos bajo los árboles. Subía al techo para observar las estrellas y disfrutaba del viento en mi cara al navegar.

Comprendí desde pequeña subida a las ramas de los árboles del monte del bajo de San Isidro, lleno de anguilas, ranas, mosquitos y bichos de luz que todos estábamos ahí juntos por un gran motivo. Compartir la vida, honrarla y defenderla.

Decidí estudiar Biología, entenderlo todo. Conocer cómo funcionaba la materia y la fisiología de la vida me lleva al silencio, a la akasha, a Dios. Qué maravilla. Luego estudié Ayurveda en Alemania, una medicina milenaria.

Esta palabra en sánscrito significa conocimiento de la vida. Esta ciencia aportó una luz inmensurable en mi camino, me explico los procesos dinámicos que hay en todo lo que existe, me dio paz y luz. Con el tiempo aprendí medicina andina con Dana Tir. Me enseñó a agradecer, a pedir permiso, a mover la energía por la rueda andina. Conectar cielo y tierra.

Con Ramiro Lorenzo viajamos literalmente por los viajes del alma. Caminando en la naturaleza, trabajábamos cada chakra.

Frank Pruden me inició en Meditación trascendental desde mis 18 años. Literalmente un viaje de ida. Conocí esta técnica de meditación resurgida sobre la Tierra por mi maestro Maharishi.

Caminé por bosques de distintos países, Argentina, Alemania Uruguay, Brasil, Suiza Holanda e Italia. En todos ellos fui feliz. Son los grandes pulmones del mundo.

En todos los bosques me sentí segura, arrullada y amada. Caminando a orillas del Río Chubut, entrando por un cañadón de Piedra Parada. Caminando con raquetas de nieve por el Cerro Otto, navegando el Nahuel Huapi, remando todo lago que puede. Subiendo refugios, cruzando glaciares. Tirándome de parapente, andar en bicicleta por la estepa. Meditar en lugares solitarios como en La Cosa, Villa Llanquín. Sola o acompañada, siempre con la divina Presencia a mi lado.

La vida es una aventura y para vivirla a pleno hay que ser valiente. Todo se conecta y es la mejor escuela que podemos tener.

Un acercamiento al ayurveda

Vata en Ayurveda es la dosha que representa al aire y a la akasha. El viento regula mucho a esta dosha. El sistema nervioso se ve fuertemente regulado por esta dosha. Sin aire puro no se enciende la llama divina de nuestro Ser. Si no respiramos aire puro nuestra creatividad e intuición se apagan. Esta dosha regula nuestras emociones.

Pitta en Ayurveda es la dosha que representa al Agni, fuego digestivo, calor, la mente. Para encender un buen fuego es necesario buen oxígeno, de lo contrario nuestra mente no arranca. No funciona. Kapha es la dosha que representa a la tierra y al agua. Las estructuras. Nuestra niñez. Nuestros sentimientos profundos.

Cada una de estas doshas constituye tu Constitución física. En el Ayurveda cada uno de nosotros tiene su Constitución física, única y divina. Cuando paseamos y tenemos contacto con distintos elementos nos transformamos activamente.

Dosha kapha: si observamos el agua ya sea mar, río o lago, nadamos, remamos o navegamos nuestra alma se aliviana.

Si caminamos por los bosques pisamos la tierra o escalamos montañas nos conectamos con nuestros sentimientos más profundos. Y sentimos una inmensa Paz.

Agua y tierra, elementos de la dosha Kapha.

Dosha Pitta: Si tomamos sol, observamos el fuego, aliviamos nuestra mente. Activamos nuestras defensas y nuestro agni o fuego digestivo. Aliviando nuestro estado críticos mental.

Dosha Vata: Cuando nos movemos en la naturaleza respiramos conectándonos con nuestra intuición. El aura se expande y lo acaricia todo. El prana nutriente, energía divina, fluye por el chakra coronario y eso activa el río dorado que conecta la energía del cielo y de la tierra.

Es hermoso. Cada vez caminas más seguro, más ágil. Vuelves a tu esencia. Uno más en la vida. La vida natural. Tu sistema nervioso se agudiza, sabes, entiendes lo que ves. Despiertas tu intuición. Ves antes de ver. Sientes. Despiertas. Te hablan y respondes telepáticamente.

Si estás atento puedes aprender mucho, todo está ahí, todo es para ti. Que nadie te encierre en otras ideas no tengas miedo nunca.

Atentos, amorosos, en silencio, con Luz y Paz. Avanza, este mundo es un regalo y es para todos.

Respira aire puro, todo lo que haga que esto no sea posible es un atentado contra la humanidad.

Vata, pitta y kapha, las tres doshas de una medicina milenaria llamada Ayurveda.

Hace más de 30 años que habita en mí y es para todos. ¡¡Gracias!!

Buena vida gente bella. Respira oxígeno, aire puro. Así de simple, nada más.

Bio de Mónica Mirta Ziegler

Actualmente vivo en la ciudad de San Carlos de Bariloche. Provincia de Río Negro. Patagonia Argentina.

Licenciada en Ciencias Biológicas. Formada en la Universidad del Comahue, CRUB. Especialidad en anatomía vegetal. Plantas medicinales de la Patagonia.

Terapeuta de Ayurveda por más de 30 años, Formada en Alemania. Clínica en Bavaria.

A cargo del taller de ciencias para niños de primaria en el colegio Vuriloche, (matemática, física, química y biología). Más de 22 años en este colegio y más de 35 años de docencia.

Amante y defensora de la vida y la naturaleza. 

EL PODER SANADOR DE LA NATURALEZA

Columna de Juan Aubert, en exclusiva para La Angostura Digital. Hoy con la participación Mónica Ziegler

 

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