El especialista Emanuel Tula explicó en una entrevista con AVC Noticias que "al crear estos pueblos (como Angostura) no se tuvo en cuenta esta amenaza". Dijo que "hay que intervenir adecuadamente el bosque para prevenir estos incendios interfase y que no produzcan un enorme daño, como el caso de la Comarca Andina"
Los incendios interfase que arrasaron con alrededor de 500 viviendas en la Comarca Andina, cientos de personas damnificadas y miles de hectáreas, plantearon un enorme interrogante en cuanto a la capacidad de respuesta que pueden tener las poblaciones que viven en zonas rodeadas de bosques y vegetación ante este tipo de contingencias.
El técnico forestal Emanuel Tula dijo anoche en una entrevista con AVC Noticias que llegó el momento de “prestar atención a los incendios interfase y hay que preparar la zona y depende de nosotros esa preparación”.
“Hay que intervenir adecuadamente el bosque para prevenir”, sostuvo y observó que el problema ocurre en todo el mundo, en todas aquellas poblaciones asentadas en el medio de los bosques.
Dijo que es necesario “trabajar en la intervención de esas áreas de interfase”, para prevenir incendios como los que sucedieron en la Comarca Andina.
“Hay que promover acciones para evitar que se produzca el fuego y eso implica tareas de raleo, de poda, de limpieza de las líneas eléctricas, de apeo”, sostuvo Tula.
Todo tiene que planificarse para evitar que el fuego sea tan violento como ocurrió en Las Golondrinas, en Lago Puelo y El Hoyo. “Debemos gestionar la vegetación”, sostuvo y esa tarea implica mapas y evaluaciones de riesgo.
“Hay que fomentar un plan de defensa pensando en los incendios interfase”, afirmó. “Eso demanda ralear y podar, pero de manera estratégica”, aclaró. No se trata de intervenir los bosques de cualquier manera, se debe hacer de manera planificada y respetuosa.
Hay que planificar cortafuegos, limpiar los tendidos eléctricos que cruzan por zonas boscosas y dijo que las zonas de bosques donde viven personas “tienen que ser intervenidas”.
“Es lo que se viene. No podemos después gastar una fortuna en la supresión de los incendios y en todo lo que implica la restauración”, afirmó Tula, en referencia a los millones de pesos que Nación anunció para paliar los daños materiales que sufrieron cientos de familias en la Comarca Andina y en los millones que se destinan para combatir el fuego. Por eso, insistió que es fundamental que los Estados pongan atención en las acciones para prevenir.
El caso de Villa La Angostura
Opinó que Villa La Angostura dio un paso adelante en relación a otras localidades de la región cordillerana porque tiene mapas de riesgo y tiene un plan de podas y raleo impulsado desde la Municipalidad.
Dijo que hay mucho por aprender en el tema de la intervención adecuada del bosque en las zonas pobladas. Pero es clave eliminar combustible, es decir, todo los residuos forestales o árboles o vegetación que pueda ser causante de un incendio interfase.
Un detalle para tener en cuenta es que de producirse un incendio interface en pleno bosque y donde hubiera viento de intensidad, los equipos de emergencia que hay en la localidad, como los Bomberos Voluntarios, los Brigadistas de Incendios Forestales, además de los camiones regadores particulares y del municipio, no serían suficientes para poder hacer frente a una situación límite como se dio en la Comarca Andina.
"Es necesario que los vecinos tengan sus predios limpios y que los municipios impulsen tareas para ese objetivo", aclaró el especialista.
Uno de los puntos preocupantes en Villa la Angostura es la acumulación de residuos forestales que existe en el basurero municipal, pero el especialista tomó como un punto positivo que la nueva Ruta de Circunvalación puede funcionar como cortafuego entre el bosque y las viviendas de una parte de la localidad llegado el caso de un incendio interface.
Mencionó que Estados Unidos contrata empresas, por ejemplo, para reducir la carga de combustible en las zonas boscosas donde viven personas para prevenir los incendios interfase. Y aun así tienen incendios de importantes magnitudes. “Es el desafío que tenemos hoy, de convivir con esos espacios naturales”, afirmó Tula.
Dijo que se dedica a analizar entornos y simular incendios en zonas como las de San Martín de los Andes y Villa La Angostura.
Aseveró que siempre habrá incendios, por eso, es necesario hacer todo lo posible para prevenir y eso se logra reduciendo la carga de combustible existente en estas zonas y dijo que es necesario que los Estados decidan dedicar presupuestos para la intervención de los bosques, y no solo para apagar los incendios y paliar los daños.
De todos modos, admitió que confía más en que los municipios podrán hacer mejor ese trabajo preventivo y comentó que otro componente que debe participar es la justicia. Que debe intervenir en el tema de la prevención.
Recordó el caso de la justicia de Portugal, que en 2019 juzgó a tres alcaldes porque su responsabilidad en un incendio que causó la muerte de 66 personas en 2017 en ese país.
Por eso, insistió que es fundamental trabajar en un plan de mitigación. Y reiteró que en estas zonas hay que intervenir el bosque con responsabilidad, planificación y con la orientación profesional necesaria.
“Hoy nos ha tocado que la gente le cree más a Greenpeace y no es así, porque no se trata de arrasar con los bosques, sino de intervenir de manera preventiva”, enfatizó.
“A medida que pasan los años, los costos aumentan y los presupuestos de los Estados son cada vez más acotados”, finalizó Emanuel Tula.
* Entrevista completa con AVC Noticias