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Fri, May

Sancionan a comercios por obstaculizar el trabajo de inspectores municipales

Sociales
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Fueron multados por la jueza municipal de Faltas porque entorpecieron las inspecciones. Encerraron e increparon a los empleados municipales. En un caso habían detectado mercadería vencida en el local.

 

La jueza municipal de Faltas, Patricia Eloff, impuso dos sanciones a los propietarios de dos comercios por obstaculizar y perturbar el trabajo de inspectores municipales durante dos fiscalizaciones de rutina.

Eloff informó esta mañana de viernes que uno de los incidentes ocurrió a principios de este mes cuando dos inspectores municipales se presentaron en un comercio del barrio El Mallín para hacer una fiscalización de rutina.

Los inspectores advirtieron que había fiambres vencidos y cuando uno de los empleados municipales quiso hacer el acta de infracción correspondiente, para proceder al secuestro de la mercadería, la persona que estaba en el local agredió verbalmente al inspector.

Además, cerró la puerta del comercio y dejó encerrado al inspector en su afán de impedir el procedimiento. Otro inspector había quedado afuera del local comercial.

La situación se complicó a tal punto que los inspectores llamaron a la comisaría 28 para pedir el apoyo de personal policial.

Recién cuando los policías fueron hasta el comercio, cuya dirección no se reveló, el inspector pudo salir y completar la inspección.

Eloff indicó que al propietario de ese comercio (tipo supermercado) se le aplicó una sanción de 200 N (unos 5.000 pesos) por infracción al artículo 1 del Código Municipal de Faltas y por la tenencia de mercadería vencida.

El artículo 1 del Código de Faltas establece que “toda acción u omisión que obstaculizare, perturbare o impidiera la inspección o vigilancia que la municipalidad realice en uso de su poder de policía, será sancionada con multa de 100N a 1.000 N y clausura hasta 30 días”.

El otro hecho ocurrió a finales de octubre pasado en un céntrico comercio. En una inspección de rutina, un inspector sugirió una mejora en un asunto de iluminación del local, lo que generó la ira del propietario.

La jueza dijo que el dueño increpó a los inspectores, que estaban haciendo una fiscalización de rutina y ni siquiera habían hecho un acta de infracción. Aseguró que los inspectores sólo habían hecho una sugerencia.

El dueño del comercio resolvió cerrar la puerta con los inspectores adentro. Por ese motivo, se le labró una infracción y se le impuso una sanción de 100 N (2.500 pesos). El comerciante ya abonó la multa correspondiente. En el primer caso fue notificado recientemente de la sanción.